Más cerca de revertir el envejecimiento

Científicos chinos y estadounidenses encontraron la explicación genética del envejecimiento prematuro y trabajan para desacelerarlo.

El descubrimiento podría ser la clave para próximas investigaciones

 El paso del tiempo es un hecho inevitable que nos ha cautivado desde distintas áreas. La cosmética se ha desarrollado para ocultar las marcas del envejecimiento y en el Estado Mundial, creado por la mente de Huxley, las personas morían a los 60 años sin llegar a saber qué significaba deteriorarse.
En la ciencia también han sido muchos los estudiosos tentados por el tema. Entre ellos está el investigador español Juan Carlos Izpisúa, quien presentó un descubrimiento clave para entender el envejecimiento e incluso revertirlo.

En asociación del Instituto Salk de California y la Academia China de las Ciencias en Pekín, el equipo que trabaja con el español presentó en la revista Science el funcionamiento del proceso genético del envejecimiento, observado a partir de sus estudios sobre el síndrome de Werner, enfermedad conocida como envejecimiento prematuro, que sólo afecta una de cada 20.000 personas.

En el estudio demuestran que la causa de este síndrome es la mutación de un gen llamado WRN, que altera la organización geométrica a gran escala del ADN de cada célula del cuerpo o, como lo explican los científicos, “altera la heterocromatina”, un interruptor general que activa o reprime grandes regiones genómicas.

“Revelamos que la mutación que causa el síndrome de Werner conduce a la desorganización de la heterocromatina y que ello es uno de las causas claves del envejecimiento”, afirma Izpisúa. “Esto tiene implicaciones más allá del síndrome de Werner, ya que el mecanismo central del envejecimiento —la desorganización de heterocromatina— ha demostrado ser un proceso reversible”.

Por esto, los científicos han utilizado las últimas tecnologías biológicas, como las novedosas técnicas de edición genómica, para inactivar el gen WRN en cultivos de células madres embrionarias humanas. Con este modelo celular están listos para experimentar lo que no pueden hacer con los humanos y, por qué no, llegar a desarrollar una vacuna contra el paso del tiempo.

Vea en el diario El País, de España: Una vacuna contra el paso del tiempo