Murió Marc Chernick, el colombianólogo más respetado de EE.UU.

Dedicó su vida académica a la búsqueda de la paz en Colombia. Murió en Cali, donde asistía a un acuerdo de iniciativas de reconciliación.

Andrés Torres

A las 7:00 de la noche de este miércoles, mientras asistía a un encuentro de paz en Cali, un infarto fulminante apagó la vida de Marc Chernick, investigador de la  Universidad de Georgetown, recordado por sus profundos y acertados análisis sobre el histórico conflicto colombiano, sus raíces y los esfuerzos por resolverlo, incluido, por supuesto, el acuerdo de paz entre el gobierno y las Farc firmado en La Habana.

Chernick, quien recibió la categoría de profesor de mérito en dicha universidad, tuvo la posibilidad de pasar sus veranos en Colombia para seguir de cerca el conflicto armado en aras de profundizar y guiar su investigación sobre el conflicto armado en el país. (Lea también: “No se puede negociar todo un nuevo país”: profesor de Georgetown University)

En sus últimos años vivió con intensidad la desmovilización de las Farc, dio clases en la Universidad de Los Andes y dictó conferencias a los estudiantes de la Universidad Nacional. Además, se desempeñó como consultor de agencias internacionales como El Banco Mundial, el PNUD, USAID, los gobiernos de Noruega, Suecia y Suiza.

Llegó al país mientras el M-19 se tomaba la Embajada de República Dominicana, en 1980. Días antes de aterrizar, perdió comunicación con su contacto, el embajador de Estados Unidos en Colombia. Fue una época en la que, ante la exacerbación de la violencia, la paz empezó a sonar como una oportunidad para construir una nueva sociedad. Su tesis doctoral la enfocó en las negociaciones entre las Farc y el gobierno de Belisario Betancur. Desde entonces hasta hoy, Chernick siguió con interés cada apuesta que han hecho los colombianos para sepultar para siempre el ruido de los fierros. Su libro “Acuerdo posible. Solución negociada al conflicto colombiano”, es uno de los análisis más lúcidos sobre la realidad política del país. (Le puede interesar: “Los excombatientes tienen que tener acceso a la política”, investigador del conflicto colombiano)

"Le tomó cariño a Colombia, trabajó en comprender nuestras violencias y sus causas, asumió que esta era una guerra campesina con raíces y fue a conocer a los jefes de las Farc en la Uribe, esa vivencia directa lo enganchó para siempre en buscar un camino de superación de esta larga y degradada guerra. Ejerció como Embajador de buenos oficios en Washington y siempre mantuvo la iniciativa para un involucramiento positivo del Gobierno Estadounidense, lo mortificó el plan Colombia y le alegró ver cómo la Administración del presidente Obama se involucró de manera positiva al acompañar el esfuerzo del presidente Santos y nombrar un enviado especial para seguir de manera directa los diálogos en la Habana, fue la positiva labor del Sr. Bernard Aronson", indicó Luis Eduardo Celis, analista de temas de paz y seguridad.

El investigador es recordado como una persona tranquila, de férreas convicciones y un defensor aguerrido de los derechos humanos. Marc, partió viendo un acuerdo de paz firmado con las FARC y los enormes retos para su implementación. Fue colaborador ocasional de Colombia 2020 y, por ende, este diario que tuvo la fortuna de conocer su pluma y vivenciar su extraordinario compromiso con la paz de Colombia. (Tema relacionado: El libro “Timochenko, el último guerrillero” será lanzado en la Feria del Libro de Bogotá)