Murió la mujer que reinventó los chalecos antibalas

En los años 60 la química Stephanie Kwolek inventó una fibra que le ha salvado la vida a más de 3.000 personas

Stephanie Kwolek murió a los 90 años en Estados Unidos

"Ni en mil años me habría imaginado que ese pequeño cristal líquido se desarrollaría para ser lo que es". Cuando la química estadounidense Stephanie Kwolek pronunció esta frase, en una entrevista en 2007, se refería a su más importante invención: la fibra Kevlar, el principal componente que han tenido los chalecos antibalas en los últimos 50 años.

Gracias a su descubrimiento, producto de años de trabajo en el laboratorio y de una casualidad (como suele ocurrir con algunas de las más importantes creaciones humanas) se estima que se han salvado de morir al menos 3.200 personas. "Sabía que había hecho un descubrimiento", dijo en el especial "Mujeres en la química" de la Fundación Chemical Heritage. "No grité Eureka, pero estaba muy emocionada, igual que todo el laboratorio, y los jefes estaban emocionados porque estábamos buscando algo nuevo, algo diferente y eso era así".

Kwolek Tenía 42 años cuando inventó el Kevlar, una fibra de alto rendimiento que creó a partir de polímeros de cristal líquidos que, una vez metidos en una máquina, se transformaban en un material resistente. Había entrado a trabajar a la fábrica DuPont (en Buffalo, Nueva York) en 1946, aprovechando el vacío dejado en la empresa por muchos hombres que habían entrado en el Ejército durante la Segunda Guerra Mundial, pero fue solo hasta la década del 60 que descubrió el poliparafenileno tereftalamida, un material más fuerte que el acero.

A partir de su salida al mercado en 1965 la fibra Kevlar ha sido utilizada por los cuerpos de seguridad y el ejército, especialmente en la fabricación de chalecos antibalas y contra ataques con arma blanca. Aunque el Kevlar se ha vuelto sinónimo de chalecos blindados y cascos, también se usa en productos como aviones, vehículos blindados, celulares y veleros.

"Su síntesis del primer polímero de cristal líquido y la invención del Kevlar fueron los hitos de una carrera distinguida", dijo la presidenta de DuPont, Ellen Kullman después de confirmar que, a los 90 años, la licenciada en química había fallecido en Talleyville (Delaware, noreste de EE.UU.).

"Cuando piensas en lo que he hizo, es increíble. Hay literalmente miles y miles de personas vivas gracias a ella", indicó al diario USA Today un exdirector del Club de Supervivientes Kevlar, Ron McBride, cuyo propio hijo pudo salvar su vida gracias al Kevlar de su chaleco mientras servía como asesor naval en Irak.

"Todos estamos entristecidos por el fallecimiento de la científica de DuPont Stephanie Kwolek, una química creativa y una verdadera pionera para las mujeres en la ciencia", dijo la presidenta de DuPont.