'Nalgadas' en el nombre del Señor

La "disciplina doméstica cristiana" busca devolverles la cabeza del hogar a los hombres y les enseña cómo deben castigar a sus esposas.

Una organización en EE.UU., que promueve la violencia doméstica basada en la Biblia, genera polémica por estos días. Se trata del movimiento estadounidense "Disciplina Doméstica Cristiana" (DDC), que según sus creadores, busca mejorar las relaciones de pareja y que el hombre retome el mando del hogar, enseñando a los hombres, a través de blogs y diferentes páginas de internet, cómo castigar a sus mujeres para volverlas sumisas.

"Cuando un seguidor del movimiento 'Disciplina Doméstica Cristiana' decide golpear a su mujer temerosa de dios y escoge con qué castigarla, es importante", dicen los creadores de este movimiento, que se identifican como Clint y Chelsea, a través de su página web "Learning Domestic Discipline". En el portal hay un documento de 54 páginas en el que explican qué es la disciplina doméstica, cómo llevar a la pareja a aceptar la implementación de esta práctica en la relación, cuáles son las emociones del jefe del hogar y las de la pareja sumisa. Después de ese resumen, explican uno a uno los castigos que se utilizan y la mejor forma de aplicarlos.

Dentro de su polémico "manual" de "Disciplina Doméstica", uno de los castigos más recomendado por esta organización es darle a la mujer nalgadas, "preferiblemente con una raqueta de ping pong", para evitar excesos. Todo en nombre de Dios y de la Biblia. Es decir, justifican las nalgadas en nombre del Señor.
Los autores del texto diferencian la disciplina doméstica de otras prácticas sexuales o fetiches como el sadismo y dicen que no es injusticia, ni violencia contra la pareja, ya que "la cabeza del hogar" no disfruta, ni abusa del poder que se le otorga. Además, no puede sobrepasarse a la hora de aplicar el castigo. A pesar de ser un movimiento relativamente nuevo en Estados Unidos, expertos en violencia de género y defensores del derecho de la mujer manifiestan su preocupación de que este movimiento llegue a Colombia y la acogida que pueda a tener, ya que este es un país donde la violencia de género es un tema delicado.

Sandra Mazo, coordinadora de Católicas por el Derecho a Decidir, se muestra indignada y preocupada por la aparición de este movimiento en este momento de la historia. Asegura que este grupo es peligroso, no solamente por la mala interpretación que le dan al texto bíblico. "Es lamentable y es un gesto de ignorancia muy profundo, pero preocupa más el ejemplo que están dando socialmente. Son actores generadores de violencia y más que promover y multiplicar esta práctica, hay que denunciarlos".

Mazo, como vocera de su organización, rechaza esa iniciativa y considera que las religiones no son para profundizar la violencia, ni las discriminaciones. "Lo que debemos recoger de la religión es precisamente el sentido de justicia y solidaridad, que busca que los seres humanos vivamos en relaciones de igualdad y reconocimiento", concluye Mazo, quien desea que al país no llegue esta práctica. "Es un pésimo ejemplo. Las raíces cristianas no son esas".

Sin embargo, Annik Dalen, investigadora del Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad Dejusticia, afirma que en el país ya existen estos movimientos y hace alusión al partido machista que surgió en Casanare hace dos años. "El movimiento machista es similar, aunque los argumentos difieren en cuanto a la religión. Los patrones son parecidos". Sostiene que son grupos pequeños y aislados, que enfrentan bastante rechazo público y espera que no se fortalezcan.

La investigadora menciona que existen casos de violencia tanto de hombres contra mujeres, como de mujeres contra hombres, pero "estadísticamente la cifra de víctimas que corresponde a la población femenina es abrumante y responde a una lógica patriarcal y reafirma la imposición de que la mujer debe ser sumisa". Explica que culturalmente a los hombres se les ha impuesto la postura de poder y el uso de violencia para demostrar su masculinidad. "Este movimiento de disciplina doméstica cristiana lo que promueve es un retroceso", agrega.

Respecto al tema del hombre recuperando su rol como cabeza del hogar y la evolución del movimiento machista en Colombia, su creador, Edilberto Barreto Vargas, afirma que su iniciativa se encuentra "triunfante". "Hemos logrado mucha sintonía. Además de dar la pauta para un sano convivir". Barreto dice desconocer lo que es la disciplina doméstica, pero espera que llegue a Colombia e intervenga. "Hace falta que llegue este movimiento al país, porque la mujer está desafiando al hombre con tanto favorecimiento en la legislación colombiana".

Contrario al pensamiento de Barreto, las organizaciones que luchan por los derechos de las mujeres y la equidad de género sostienen que es importante que la sociedad se apropie y entienda la corresponsabilidad que tiene en el tema de violencia de género.

Annik Dalen, investigadora del Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad Dejusticia, dice que "si alguien ve o escucha una pelea deben denunciar". Explica la importancia del compromiso y responsabilidad que deben tener las personas con estos temas.

También señala la importancia de generar una opinión pública que rechace y tome acciones al respecto. "El peligro es que se normalice y se empiecen a excusar estos actos violentos. No existen excusas para ejercer violencia en la pareja", concluye haciendo un llamado a las autoridades: "ojalá cuando las personas llamen, la policía acuda y haga su trabajo".

 

 

@D_alejandra2808