Ni epidemias ni guerras evitarían sobrepoblación

Un estudio de dos científicos australianos indica que ni siquiera la estrategia de un solo hijo evitaría llegar a 10 mil millones al final del siglo.

Guerras o pandemias no evitarían que la población se mantuviera entre 5 mil y 10 mil millones. / Archivo

De acuerdo con Naciones Unidas, la población mundial llegó a 7.000 millones en 2013 y las proyecciones hablan de 10.000 millones para el final del siglo. En 1900 eramos apenas 1.600 millones. El crecimiento ha sido tal que en la actualidad vive el 14% de todos los seres humanos que han existido sobre la Tierra.

“Numéricamente, los seres humanos son el organismo complejo dominante sobre la Tierra”, comienzan recordando los científicos australianos Corey Bradshaw y Barry W. Brook en un artículo publicado en la revista de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, en el cual abordan un tema generalmente excluido de los debates ambientales y sociales: la sobrepoblación y su impacto planetario.

Mientras algunos analistas creen que estos números son insostenibles porque no se pueden garantizar la producción de alimentos, el ritmo de consumo de bienes, ni otros servicios ecosistémicos para todos, en el otro lado del debate suelen plantarse quienes tienen fe en que la tecnología y la organización social pueden ayudarnos a evadir los retos que conlleva ser demasiados sobre un planeta con límites.

En su intento por llevar el debate más allá de posiciones ideológicas, los científicos analizaron datos de la Organización Mundial de la Salud y la agencia federal de poblaciones de Estados Unidos para construir escenarios poblacionales futuros.

“Examinamos diversos escenarios ajustando las tasas de mortalidad y fertilidad para determinar el posible tamaño de la población hacia final del siglo”, explicó Corey Bradshaw a la prensa. Una de las conclusiones que más asombraron a los investigadores fue que, aun cuando el mundo implementara una política de hijo único como la que rigió en China por décadas u ocurrieran eventos catastróficos como guerras globales o pandemias, el número de seres humanos se mantendría entre los 5.000 y los 10.000 millones para final del siglo. Es decir, la sobrepoblación humana seguiría representando una gran presión para los recursos naturales disponibles.

“No existen instrumentos de política para cambiar fácilmente el tamaño de la población humana en las próximas décadas. Tomará siglos y los objetivos a largo plazo no están claros”, concluyen los dos científicos. Los continentes donde se sentirá la mayor presión sobre los recursos naturales por cuenta de una creciente población serán Asia y África.

Sin embargo, los científicos, apoyados en estos escenarios, consideraron que la mejor estrategia para poner cierto límite al problema consiste en concentrar esfuerzos en soluciones tecnológicas e innovación social, y encontrar formas más inteligentes para conservar especies y ecosistemas, así como fomentar la reducción del consumo per cápita.

“Nuestro trabajo revela que la planificación familiar efectiva y la educación sexual a nivel global tienen un gran potencial para constreñir el tamaño de la población y aliviar la presión sobre la disponibilidad de recursos en el largo plazo. Nuestros tataratataranietos serán quienes finalmente se beneficien de esa planeación, porque la gente de hoy no lo hará”, comentó Barry W. Brook al periódico británico The Guardian.

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2014-10-29T07:32:32-05:00

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Redacción Vivir

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