Obama podría descender de uno de los primeros esclavos de EE.UU.

Un estudio relaciona al mandatario de Estados Unidos con John Punch, un africano sentenciado a servir hasta su muerte.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama / AFP
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama / AFP

El estudio realizado por Ancestry.com, el recurso en línea más grande del mundo sobre genealogía, reveló que el presidente de EE.UU, Barack Obama, podría descender de uno de los primeros esclavos africanos en la historia de ese país.

Según los investigadores, que analizaron documentos históricos y realizaron pruebas de ADN, la madre del mandatario norteamericano, Stanley Ann Dunham, no sólo desciende de emigrantes europeos sino que comparte el árbol genealógico con John Punch, un africano contratado como sirviente en la colonia de Virginia.

De acuerdo con la página web, en 1640, después de un intento de escape, Punch fue sentenciado a la esclavitud de por vida. Mucho antes de que comenzaran las primeras leyes de esclavitud en Virginia, el caso de este africano quedó registrado y se convirtió en el primero en ser documentado en las colonias.

Siguiendo la pista de los antepasados de Obama, el estudio arrojó que Punch tuvo hijos con una mujer blanca que trasladó su estatus de persona libre a sus descendientes, que fueron propietarios de tierras y exitosos hombres de negocios. “Dos de los afroamericanos de mayor significación en la historia de nuestro país están sorprendentemente relacionados de forma directa”, indicó el especialista en genealogía Joseph Shumway de Ancestry.com en una declaración.

“John Punch fue probablemente la génesis de la esclavitud legalizada en Estados Unidos. Pero después de siglos de sufrimiento, la Guerra Civil y décadas de lucha por los derechos civiles, su descendiente de la décimo primera generación se convirtió en líder del mundo libre y la más reciente realización del sueño americano”, añadió.

Elizabeth Shown, expresidenta del Consejo de Certificación de Genealogistas, señaló en un comunicado que “la investigación genealógica sobre individuos que vivieron hace cientos de años nunca puede ser una prueba definitiva de que un hombre es progenitor de otro". No obstante, también dijo que el estudio cumplía con los más altos niveles de calidad y puede ser considerado con confianza.

Temas relacionados