ONG denuncian que emitir una tonelada de CO2 cuesta menos que una hamburguesa

Advierten que no se está poniendo un precio correcto a la contaminación.

Ecologistas organizaron una subasta ficticia de derechos de emisión de dióxido de carbono (CO2), los permisos que debe obtener la industria europea para contaminar, con el objetivo de denunciar el desplome de su precio, que no supera el de una hamburguesa.

"Ahora mismo, los miembros de los lobbies de la industria pagan más por una hamburguesa que por una tonelada de CO2, no se está poniendo un precio correcto a la contaminación", afirmó Julia Michalak de la Red de Acción por el Clima (CAN) Europa, en un comunicado.

El motivo de esta depreciación es el exceso de derechos que circulan en el mercado: el número de permisos se calculó antes del estallido de la crisis, con lo que la caída de la producción industrial y la consecuente disminución de los gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera ha desplomado su valor.

"El sistema se diseñó para que el precio de los derechos de emisión se mantuviera entre los 25 y los 30 euros", explica el activista del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) Sam Van den Plas, quien lamentó que "los precios hoy se encuentran entre los 3 y los 5 euros".

Para corregir este desfase, la Comisión Europea ha propuesto retrasar las subastas de 900 millones de nuevos derechos de emisión que están previstas entre 2013 y 2015, para impulsar a la alta su precio.

Estos créditos serían puestos en el mercado antes de 2020, es decir, se trata de una medida temporal que confía en que la producción industrial se recupere en estos años.

La iniciativa será votada por el pleno del Parlamento Europeo el próximo martes, tras ser rechazada por la Comisión de Energía de la Eurocámara y recibir el apoyo de la Comisión de Medio Ambiente.

De cara a la votación, los ecologistas han celebrado esta subasta ficticia a las puertas del Parlamento Europeo, pidiendo a los eurodiputados que aprueben la medida para "poner el precio correcto a la contaminación", según rezaba la pancarta.

"Los eurodiputados mostrarán si apuestan por un futuro verde para Europa y el clima o por una contaminación más barata", dijo Michalak.