Razas, ¿una herencia incómoda?

El libro del periodista científico Nicholas Wade resurgió el debate sobre la existencia de las "razas humanas". Genetistas expresan que el reportero ha malinterpretado sus trabajos, mientras que él asegura que los académicos no quieren aceptar una realidad por miedo a ser tildados de racistas.

No hay duda sobre las diferencias físicas entre unas poblaciones y otras. Las condiciones climáticas del lugar en el que se habita e incluso las costumbres, pueden ocasionar divergencias en la pigmentación de la piel, en la estatura y en algunos otros rasgos corporales.

Pero en pleno siglo XXI ha resurgido la discusión sobre la existencia de razas que trascienden las evidencias físicas y que traen consigo diferencias en la capacidad de pensamiento, en el comportamiento social y en los logros culturales y económicos.

Hoy fue publicada la primera copia en español del libro Una Herencia Incómoda del periodista científico del diario The New York Times que basado en sus propias publicaciones, argumenta que la genética moderna ha permitido comprender la existencia de tres grandes razas: caucásica, asiática oriental y africana; a cuyas diferencias genéticas subyace lo que él denomina “el acenso de occidente”.

Ante estas hipótesis, por primera vez escuchadas a medidos del año pasado cuando Wade hizo el lanzamiento de su libro, una parte de la comunidad científica ha manifestado en repetidas ocasiones su inconformidad.
Algunos genetistas, biólogos, antropólogos y demás especialistas a quienes compete el debate, han considerado que sus estudios e investigaciones han sido malinterpretados al caer en una visión simplista y ante todo racista; no obstante algunos otros comparten algunas de sus afirmaciones e incluso sus conclusiones finales.

Para el grupo de opositores no hay duda de que la comunidad científica comparte la opinión del antropólogo Ashley Montagu quien considera que "la palabra 'raza' es en sí misma racista".

A finales del año pasado, 140 genetistas enviaron al periódico estadounidense The New York Times una carta en rechazo a la publicación de Wade. “El autor yuxtapone una inexacta e incompleta visión de nuestras investigaciones sobre diferencias genéticas humanas, con especulaciones que dicen que la reciente selección natural ha generado diferencias globales en las pruebas de coeficiente intelectual, en las instituciones políticas y en el desarrollo económico. Rechazamos las implicaciones de Wade que sostienen que nuestros hallazgos sostienen sus conjeturas. No es así”, dice el texto que fue firmado por importante figuras científicas como Evan Eichler, David Goldstein y Michael Hammer.

No obstante ante las críticas el periodista, sostiene la validez de su publicación y ha considerado que la posición de los académicos da muestra de que “actúan por inercia, motivos políticos o miedo a las acusaciones de racismo”. La nueva versión en español del libro incluye una respuesta a la comunidad de genetistas, en la que el escritor asegura que él está “lejos de ofrecer ninguna base para el racismo”.

Para el Nicholas Wade el hecho de la falta de acuerdo en los métodos de clasificación que han llegado a fijar entre tres y 60 razas, “no quiere decir que las razas no existan”.

Estas afirmaciones, sin embargo encuentran apoyos que no pueden ser desconocidos. Importantes figuras de la academia como el biólogo E. O. Wilson ha celebrado el hecho de que Wade se ocupe de la diversidad genética “sin miedo a la verdad”.