¿Repetimos en la vida real lo que vemos en las películas?

Aunque es un debate aún abierto, expertos dicen que existen ciertas condiciones a tener en cuenta para resolver esta pregunta

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Mucho se ha investigado entre la causalidad y vinculación entre el contenido audiovisual que consumimos y los malos o arriesgados comportamientos de muchos en la vida real: el sexo sin protección, el exceso de alcohol, la alta velocidad al manejar, etc.

Un estudio del 2010 publicado en el Psychological Bulletin de los EE.UU. demostró que efectivamente puede haber una conexión que alienta los comportamientos riesgosos con el material visual que observamos.

Sin embargo, estos estudios están plagados de algunos sesgos que no se advierten, como que algunos de los participantes efectivamente les guste consumir este tipo de material que los aliente a ciertas acciones. Además, como la mayoría de estudios sociales de este tipo, se hacen bajo condiciones controladas de laboratorios y no en la vida real.

Sería ideal observar que ocurre luego de que las personas consumen material de este tipo, el cambio en su comportamiento, etc. (Lea también: Preparándose en el desierto para vivir en Marte). Otros estudios, en cambio, demuestran que nada influyen los videos violentos o las películas de este tipo. Esto ocurre gracias a un “efecto de incapacitación”, que hace que los videojuegos sustituyan las acciones violentas reales.

De hecho, según el The New York Times, luego del lanzamiento del famoso video juego Grand Theft Auto V en Países Bajos se registraron disminuciones en los índices de criminalidad.

La polémica se disparó el año pasado cuando luego del lanzamiento de la serie de Netflix 13 Reasons Why, aumentaron los suicidios. Un estudio del año pasado publicado en el boletín de medicina Jamma Internal Medicine intentaba relacionar los suicidios con esta serie de televisión, lanzando problemáticas conclusiones.

Desde el lanzamiento de la serie de películas de Rápidos y Furiosos, varios departamentos de Policía de los EE.UU. dicen que han aumentado los comparendos por exceso de velocidad.

El Times constató que, por ejempl,o en el condado de Montgomery, en Maryland, en 192.892 multas puestas entre 2012 y 2017 por conducir por encima del límite de velocidad permitido, claramente hubo un aumento del 20% en la velocidad. Esto es, un promedio de 31km/h más en 2017 en comparación con los 26 km/h más de 2012.

El mismo medio realizó una prueba de falsificación, en donde compararon las fechas de lanzamientos de Rápidos y Friosos con el año anterior cuando no se habían lanzado películas de este tipo, y efectivamente “no hubo un cambio en el exceso de velocidad”.

Aunque ni los rigurosos estudios de científicos sociales ni los análisis de datos del times son concluyentes, si es justificable que tener algo de precaución cuando se ven este tipo de películas. (Lea también: La meditación no te hace mejor persona).

Los comportamientos, obsesiones, manías, gustos, disgustos de las personas y las circunstancias pueden ser tan variadas, fortuitos y condicionantes que pueden desatar la imitación de estos comportamientos en cualquier momento.

Por el momento autoridades norteamericanas se preparan para tener cuidado en 2020 para cuando se prevé se lance Rápidos y Furiosos 9.