Seis razones para comer insectos

No solo son fuente de proteínas, vitaminas y aminoácidos, según la ONU, son la respuesta para combatir el hambre en el mundo.

/ La Chiquita - Flickr
/ La Chiquita - Flickr

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) volvió a levantar la polémica con un mensaje que poco a poco toma fuerza: el mundo entero debe cambiar el lente a través del cual mira a los insectos y empezar a considerarlos como posibles alimentos, así como lo hacen varias culturas principalmente indígenas, de América y oriente. Según la FAO, los insectos son claves en la lucha contra el hambre y deben integrarse en las políticas de seguridad alimentaria.

Ser una importante fuente de proteínas, vitaminas y aminoácidos, con un bajo costo ambiental, son apenas unas de las razones que confirma Naciones Unidas en su más reciente estudio y que llevan a impulsar su consumo, sobre todo en las zonas en las que hay escases de alimentos. De acuerdo con la FAO, se han identificado 1.900 especies de insectos con características nutricionales.

El Espectador consultó a Germán Amat, entomólogo y director del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, para conocer las razones por las cuales se deberían incluir hormigas, orugas, grillos y hasta larvas en las preparaciones diarias. Estas son algunas de sus apreciaciones junto a las del estudio de la FAO.

1.Por su valor proteínico

Diversos estudios han comprobado que los insectos son una importante fuente de proteínas. Prueba de ello es que 100 gramos de insectos pueden concentrar hasta un 43% de proteína, mientras el pollo apenas alcanza un 23% y la carne un 20%. Sin embargo, el valor alimenticio de los insectos comestibles varía debido a la amplia gama de especies.

2.Acumulan grasas buenas

Las larvas particularmente alcanzan a tener unos altos contenidos de grasas buenas para el organismo. La composición de Omega 3 y otros ácidos grasos en algunos insectos son comparables con los del pescado.

3.Son ricos en vitaminas y minerales

La biomasa de los insectos acumula sales minerales y vitaminas del grupo B. Algunos tienen altos contenidos de calcio, hierro y zinc.

4.No están en peligro de extinción

Ninguna especie de insectos está incluida en los libros rojos. Por el contrario, su consumo puede ayudar a regular las poblaciones que en ocasiones son destructivas para los cultivos. Su consumo masivo también contribuiría a evitar el uso de plaguicidas.

5.Son una oportunidad de sustento

Si se expande la cultura de consumir insectos, su crianza y comercialización puede ofrecer importantes oportunidades de sustento para las comunidades menos favorecidas, ya que no implican una alta inversión como la ganadería u otros sectores.

6.Representan menos efectos ambientales

Los insectos emiten menos gases invernaderos y menos amoníaco que el ganado o los cerdos. Sumado a esto, requieren menos tierra, agua y comida que los demás animales de consumo. Comparado con mamíferos y pájaros, los insectos también pueden representar menos riesgo de transmitir infecciones.

Temas relacionados