Si pierdes el miedo no caes, vuelas

Se llama Calogero Grifasi y ha creado un equipo de hipnotistas virtuales para tratar a las personas sin fines médicos, con el fin de permitirles a las personas averiguar por su cuenta aquello que viven o los afecta en el plano etérico y se representa en lo físico. La hipnosis es tendencia también en internet.

Calogero Grifasi divulga su trabajo en YouTube y es posible contactarlo a través de Calogerogrifasi.com o en su canal con su nombre.Cortesía Calogero Grifasi

En la delgada línea entre el sueño y la realidad dura e impura está la conciencia. Para acceder a ella se puede meditar a diario y forjar el carácter o llegar de tanto en tanto de una manera más directa a ella a través de la hipnosis. No es algo nuevo. De hecho, este método es tan popular y avalado por especialistas ––de los cuales el maestro de varias generaciones es el colombiano Aurelio Mejía–, que sugerirlo ya es común porque es el más útil a la hora de derrotar fobias, bloquear miedos o volver al pasado para sanar viejas heridas.

Lo que no es tan normal es saltar al plano esotérico a través de las herramientas de internet para conectarse en una hipnosis con un canalizador y un hipnotista en cualquier idioma, con traductor simultáneo y la posibilidad de que la persona encuentre, desde la comodidad de su casa, una respuesta etérica a sus problemas físicos. Lo que puede salir allí es mejor que una historia de ciencia ficción. Aunque para los contradictores de la hipnosis haya más ficción que realidad en cada sesión, ciertos patrones se repiten en todos los países del mundo en usuarios que no se conocen entre sí y no tienen información previa del tema. ¿Y si la realidad es más que lo físico? Piénselo.

Un italiano radicado en Madrid, Calogero Grifasi, ha desarrollado su método y lo aplica a través de un equipo de canalizadores internacionales que guían a los pacientes a través de su propio Yo en sesiones virtuales a través de Skype. Aquellos que autorizan la publicación de los videos han permitido que las sesiones se conviertan en un fenómeno virtual (las suyas y las de su equipo) en idiomas que van desde el polaco y el italiano hasta el rumano, el español o el ruso. Sus largas sesiones de hipnosis regresivas puede que sean una larga toma sin interrupciones, estéticamente poco atractivas, pero resultan emotivas por lo que revelan: desde los orígenes de la humanidad hasta las interferencias de los seres humanos en un plano etérico, el impacto de sus creencias, la causa de las enfermedades y la identidad de las entidades que toman energía. Pero que hable Calogero, el hombre detrás del método, que ahora da un paso hacia la investigación desde la hipnosis, con protocolos específicos para sacar conclusiones de lo que ha indagado en más de 4.000 sesiones.

¿Por qué apelar a la hipnosis regresiva?
La hipnosis es aquel punto medio en que estamos entre despiertos y dormidos al tiempo. Cuando estamos así, nuestra parte más sutil tiene otro tipo de actividad, que llamamos onírica si lo vemos como parte del sueño, pero que espiritualmente es más profunda.

¿Cuál es ese método Grifasi?

Es una forma de solucionar el problema esotérico con las propias fuerzas y capacidades de la persona interesada. Acá, ninguna entidad interviene en las sesiones. Nadie se mete. Eliminamos el riesgo de posibles engaños en ambientes sutiles. Si cedemos el poder a alguien más para que nos ayude, eso incide en que el trabajo no lo hagamos bien. Esa es la principal diferencia: la persona misma hace su trabajo.

¿Para qué sirve, entrando de lleno al tema, la hipnosis regresiva?

La hipnosis, en general, sirve para todo: para controlar personas, por ejemplo, y puede ser una herramienta de control importante. De hecho, como humanidad estamos hipnotizados por los medios de comunicación, el cine o la música. Hay formas de manipular a la gente a través del control mental. Pero con la hipnosis regresiva buscamos lo opuesto: desconectar a las personas de sus conexiones esotéricas. Repito: cada uno debe hacer su proceso para no tener interferencia ni conexión. En una hipnosis se da una interferencia si estás sometido a otras fuerzas, o una interacción cuando con tu voluntad decides interactuar y vivir libremente. Liberarse es aprender a usar el poder para nosotros mismos, no para cederlo a los demás.

¿Cuándo comienza el interés personal por estos temas?

Empecé a leer y estudiar de estos temas cuando tenía 16 años en el colegio. Lo dejé al iniciar los estudios superiores y al entrar en el servicio militar obligatorio en Italia, pero lo retomé treinta años después por una serie de encajes. Cuando eso se dio, era el momento de internet y todos tenían la red en sus bolsillos. En ese momento empiezo a divulgar la información a través de las redes a nivel internacional.

¿Y ha indagado en la hipnosis personal?

No soy una persona susceptible a la hipnosis. No entro en ella. Hago parte de esa estadística de personas que no lo logran. Pero vi otros trabajos y organicé mis opiniones sobre este trabajo hasta que empecé a tener clara mi visión y a practicarla como guía. Hasta ahora no me ha sorprendido nada. Y llevo más de 4.000 hipnosis.

No es fácil entender que puede haber otras posibilidades más allá de lo real. ¿También adelanta investigaciones para explicar con protocolos qué surge de allí?

Solo pocos de los que me siguen analizan críticamente mis sesiones. Muchos no las entienden o las interpretan de forma ajena a mi perspectiva. Por eso hay mucho que informar. Hay gente que se toma todo como verdad: les dices algo y se lo creen. La hipnosis puede estar contaminada porque sale de una fuente, pasa por otras inteligencias, por filtros, por las estructuras mentales de quien recibe la información… Hay que saber filtrarla y lo que se obtiene al final es un porcentaje pequeño de información clave, casi como pepitas de oro. Estamos haciendo investigación seria, con protocolos de investigación para que la gente entienda lo que hay detrás. Es bueno que sea con operadores que son parte de la academia que hemos estructurado porque entendimos que ya no hacemos sesiones solo para publicarlas sino también para explicar qué está pasando.

Una palabra sale mucho en las sesiones: la matriz. ¿Qué significa?

La Matrix o matriz es una palabra muy abusada, como dios, amor, alma, espíritu… Cada uno le da un significado diferente de acuerdo a la época o el momento. Es una construcción mental. Si yo invento la palabra Matrix para entender un concepto y la multiplico, en cada punto donde esté viva se le dará un valor diferente. Pero digamos que es un sistema de control, que no es solo físico sino que está conectado con ambientes no físicos. Si queremos hacer una comparación simple, es como una empresa, con personas que tienen trabajos, ganan diferentes sueldos de acuerdo a las capacidades, y esa empresa está metida en un mercado que presenta sus productos. Es un mecanismo organizado. Ahí hay algunos que tienen el control y deciden por el resto. Esta gran empresa que se llama tierra tiene lo mismo: una conexión interplanetaria, seres no físicos y físicos, la naturaleza… Todo está interconectado Si se quita una rueda se rompe todo. Mientras se mueva, funciona. En este cuerpo de humanos tenemos una posición en este mecanismo.

¿Por qué una hipnosis regresiva puede ayudar a entender esos procesos?

Cuando estamos durmiendo o soñando, estamos en otros mundos, con otras reglas, y nos parece todo normal, hasta que despertamos. En la hipnosis es como si soñáramos. La diferencia es que hay una parte consciente y despierta que guía las instrucciones de la persona. Dejamos de ser pasivos como en el sueño y podemos operar nuestras decisiones e interactuar con seres más sutiles que no vemos con nuestros cinco sentidos, pero existen, y nos metemos mejor en esta matrix que físicamente no vemos. Pasamos a lo etérico. Ahí tenemos más poderes para crear realidades. Piensa en un móvil apagado: hay todas las infinitas posibilidades de tener algo allí. Cuando lo enciendes las posibilidades se reducen a una. Cuando estamos en un ambiente donde elegimos qué crear y lo creamos, la nada pasa a ser uno. Cuando destruimos algo negativo, hay todo de nuevo y surgen una vez más las infinitas posibilidades.

En definitiva, ¿somos creadores?

En lo físico es casi imposible crear con el cuerpo físico. Pero en ambientes más sutiles, si queremos crear una mariposa lo podemos hacer porque es una energía menos densa, sin los filtros de la tierra, y nuestro poder creador es ilimitado. En ambiente hipnótico podemos crear condiciones que se reflejarán en la vida física. Podemos eliminar la causa esotérica de los problemas diarios, físicos, o etéricos. Los bloqueos nos condicionan, nos frustran y nos ralentizan. En realidad, son autobloqueos: puedeque se controle a la humanidad para que esté dentro de una estructura y cada uno tenga su rol, pero cada uno se mueve por su voluntad.

Visto así, es casi como un juego de poderes…

La matriz es muy compleja. Las crisis económicas son cíclicas y controladas. Los movimientos energéticos bajo formas de guerra, movimientos políticos, los cambios atmosféricos que producen catástrofes y que generan miedo, obedecen a mantener a la población dominada. Cada uno de nosotros es una pieza en ese juego y cada uno tiene un trabajo para sobrevivir. Así perdemos la independencia. La conciencia humana quiere vivir bien pero siempre hay condiciones jerárquicas en las que unos aplastan a otros y nos condicionan a las frustraciones. Para salir de esto hay que crear la propia realidad, cambiar la perspectiva y pensar de manera distinta para llegar al punto de cambiar la vida física. Eso no es de una hipnosis. Es un paso que la parte subliminal cambie, pero todo corresponde a la voluntad de la persona.

¿Es una cuestión de cambiar el pensamiento, que es también una energía?

Todo es energía: nuestros pensamientos, acciones, la información que manejamos, los cuerpos físicos... Tenemos tantos tipos de energía que si no sabemos manejarlos estas energías nos pueden afectar. Incluso a veces son nuestras propias energías las que nos afectan. Cuando la gente no está en hipnosis y me cuenta de sus miedos, dicen cosas sobre ellos mismos: ven sus problemas como algo producidos por los demás o lo externo. En hipnosis cambian la perspectiva y ven que son ellos los que lo producen y los condicionan. Si te da miedo la altura, no es la altura. Eres tú el que produces el miedo cuando ves una altura.

Cuando hay miedo la tendencia es pedir ayuda. ¿Ahí pueden surgir interferencias?

Pedimos ayuda para que el miedo desaparezca, y aparecen seres jerárquicamente más altos. La religión es otra herramienta de control de esta matriz. Cuánta gente cree y al creer, acepta las reglas de esa creación y firma pactos que los amarran.

¿Qué se suele ver en estos ambientes etéricos?

Los seres que viven en lo etérico teóricamente son infinitos, pero según los protocolos que seguimos y hemos visto en más de 4.000 sesiones en esta creación que hemos cocreado, hay seres que se repiten. Filtramos toneladas de información para entender qué se repite. Algunos se representan con formas de humanos o humanoides o de animales en la tierra. Nosotros en el planeta como humanos también explotamos a otras especies y razas, las mezclamos, las usamos. Es una cadena alimenticia. Hay animales que se comen a otros animales, y así es en estos ambientes sutiles donde unos se comen a otros; toman nuestra energía y nuestro cuerpo más sutil, el que corresponde a su densidad energética. Así como nosotros usamos animales para alimentación, experimentaciones genéticas, para clonaciones y demás, ellos hacen lo mismo. Es un patrón que se repite para que se mantenga todo en equilibrio.

¿Es el mismo patrón de las empresas y de las cadenas de producción?

Nuestra especie tiene creadores que interactúan y manipuladores que se aprovechan. Es igual. Hay seres que saben crear porque conocen su poder, y otros que se aprovechan y no saben que pueden crear, así que lo intentan modificando lo que encuentran. Nuestro ADN no es solo físico, existe también en planos más sutiles. Una persona que no tiene conciencia de su poder creador deja que otros que lo tienen las guíen y de ahí nace el sistema de guías espirituales.

Finalmente, ¿qué es el karma en estos planos?

El karma no es más que las condiciones que aceptamos, como un contrato de teléfono. Es la tarifa con las cláusulas, un contrato laboral que tú aceptas, con unas condiciones que te condicionan. Si tú lo aceptas, lo crees y lo firmas, lo estás respetando. Y si en esta vida de Enrique te dicen que tienes que sufrir, vas a hacerlo y mucha gente luego no entiende por qué le va todo mal. Supuestamente es por el aprendizaje, pero no estamos acá para aprender. En realidad no lo necesitamos. Estamos evolucionados, solo que no lo sabemos. Lo nuestro es más un recordar. No hace falta aprender. No necesitamos aprender nada. Basta estar conectado con la información, que es la totalidad de lo que somos. Es igual al ADN: puedes sacar el código genético de un hueso o de un pelo y desde esa información puedes recrear otro Enrique u otro Calogero. El problema es que olvidamos todo cuando nos reencarnamos en la tierra. En la hipnosis algo de eso lo puedes recuperar.

Practica paracaidismo. ¿Es una manera de enfrentar el miedo?

Organizo esta actividad deportiva para que se junte con la hipnosis. Es una metáfora perfecta: si tienes miedo te caes. Si no tienes miedo, no caes, vuelas. Cuando te lanzas de un avión, si tienes miedo sientes que estás cayendo, pero si no, estás volando. Depende de cómo lo interpretes. Estás cayendo, claro, por la fuerza de gravedad, pero también con base en la posición de tu cuerpo, puedes volar. Es tu interpretación. Volar es todo verlo desde arriba. Todos los problemas son tan pequeños que no los ves. Vete arriba y vuela.
 

* Escritor y periodista, autor de La sed y Cuando Clara desapareció, entre otras novelas. Ha realizado más de 1.200 entrevistas a lo largo de su carrera a personajes de todo tipo, sobre temas de violencia o cultura hasta espiritualidad y medio ambiente.