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Soluciones de hidratación oral, un aliado para que el cuerpo funcione bien

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Los episodios de vómito, diarrea o fiebre pueden ocasionar deshidratación en los niños, por eso actuar a tiempo es determinante para cuidar la salud.

Seguramente en algún momento de su vida ha tenido que presenciar episodios en los que los niños tienen vómito, diarrea o fiebre y, en esos casos, suele acordarse de esos consejos de familiares para mitigar los síntomas y poder evitar la visita al médico por urgencias.

Pero es importante saber que no todos los consejos son apropiados para la salud y, en cambio, podrían empeorar la situación; por eso, estar informados por parte de especialistas es clave no solo para esos momentos de dificultad, sino para prevenir y actuar a tiempo.  Más en un tema como la deshidratación, que cobra la vida de 500.000 niños en el mundo y que, con la información y herramientas adecuadas, se le puede dar manejo y salvar esas vidas.

En Colombia, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), hay 15′454.633 niños y adolescentes, quienes pueden presentar en cualquier etapa de su crecimiento una deshidratación y poner en riesgo su vida. Pero ¿Qué es la deshidratación y por qué es tan importante?

En entrevista con El Espectador, Claudia Sánchez, gastroenteróloga pediatra de la Fundación Cardioinfantil, explicó que “es cuando el cuerpo pierde más líquido del que se ingiere, lo que provoca que este no tenga la suficiente agua para realizar sus funciones y en los menores se puede complicar”.

Y es que el cuerpo está conformado en un 60 % de agua, y un 94 % de la sangre es agua, entonces, cuando falta, la sangre no cumple la función de llevar todos los nutrientes a todos los órganos y es ahí cuando se presentan los primeros síntomas como, por ejemplo, que un niño esté débil, irritable o sin ganas de comer. Y si no se actúa a tiempo, en un escenario de mayor complejidad, se puede ver afectado el riñón, alteración del estado de consciencia y dificultad para garantizar el flujo de sangre en el cuerpo.

Por ello, los profesionales de la salud han insistido, primero, en que los padres de familia y cuidadores identifiquen los cambios de salud en sus hijos y así poder actuar a tiempo y, segundo, que cuando se presenten episodios de diarrea, que es la causa más común de deshidratación, fiebre o vómito, pueden suministrar soluciones de hidratación oral, siendo una sencilla manera de salvar vidas.

En palabras de Claudia Sánchez, “la solución de hidratación oral es algo sencillo que puede hacer cambios trascendentales en el cuerpo y muchas veces, por ser tan sencillo, no se cree que tenga un impacto tan fuerte en el cuerpo, al punto de permitir su buen funcionamiento y salvar la vida”.

Las soluciones de hidratación oral, en palabras sencillas, son un compuesto que contiene sales, potasio o zinc, por mencionar algunos, que se suministran ante una deshidratación leve o moderada.

Lo ideal es que se dé en escenarios tempranos para cuidar la salud. Por ello, tener en el botiquín de la casa o el carro estas soluciones es parte de la estrategia para que los padres de familia o cuidadores puedan utilizarlas de forma temprana y así evitar la deshidratación en los niños. Como lo indica la gastroenteróloga pediatra, “en consulta se ve con frecuencia que los padres de familia llegan cuando el niño ya está deshidratado o no les ha funcionado las sales por no saber cómo suministrarlas. Nosotros tenemos como objetivo trasferir esa información y educarlos”.

Educación que empieza despejando dudas básicas como ¿Cuál es el momento para suministrar una solución de hidratación oral? La doctora explica que "lo ideal es hacerlo en el primer síntoma. Si tiene fiebre ya sabemos que se puede deshidratar el niño, entonces es bueno darle la solución. Si le da diarrea no hay que esperar a que le dé más veces, sino actuar ya, al mínimo síntoma de tos o malestar, así garantizamos que el niño no esté deshidratado.

Estas soluciones son fáciles de adquirir y vienen en varios sabores como: uva, fresa, coco y manzana, que le permiten a los niños tener un buen sabor, el cual es clave para tener una adecuada adherencia del tratamiento. Es bueno que los padres identifiquen las preferidas de sus hijos para tenerlas a la mano y así cuando se presenten los síntomas poder actuar a tiempo. Las soluciones tienen distintas cantidades de concentración que se deben tener en cuenta a la hora de adquirirlas. El número grande con la sigla mEq indica la cantidad de electrolitos que tiene; entonces si el niño presenta diarrea se debe utilizar una de alta concentración de electrolitos, como por ejemplo una de 60mEq. Si solo tiene síntomas de gripe, fiebre o actividad física intensa una solución de 30 mEq.

Ahora que llega la semana de receso escolar es clave destacar que los niños se pueden deshidratar por las actividades cotidianas, como correr, jugar, estar al aire libre o de vacaciones. Entonces “una buena alimentación, enseñar el hábito de consumir agua y estar pendientes del más mínimo cambio en la salud es determinante para poder actuar a tiempo”, puntualiza Claudia Sánchez.

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