Un mensajero del amor

Swami Paramadvaiti Guru Maharajá, fundador del yoga inbound estuvo en Bogotá, continúa la misión de peregrinaje que emprendió hace más de 40 años difundiendo este sistema espiritual.

Swahmi Paramadvaiti Guru Maharaja nació en 1953 en Alemania. / Foto: César David Martínez

La educación recibida sobre los rastros de la Alemania que causó una estela de horror con la Segunda Guerra Mundial. Las huellas de violencia e injusticia que vivió el mundo, y en la que incluso fueron obligados a participar sus familiares.

Ver cómo el mundo seguía matándose en Vietnam, fueron razones suficientes para que un joven alemán nacido en 1953, sintiera a sus 16 años la necesidad de luchar por una justicia universal. Así es como Swami Paramadvaiti Guru Maharaja, relata cómo empezó su acercamiento al yoga y el peregrinaje de más de 40 años por el mundo, difundiendo el mensaje del amor universal.

Guru Maharaja estuvo nuevamente en Colombia esta semana, reiterando que la violencia simplemente es igual a la ignorancia. Que el problema del mundo es la falta de espiritualidad y comprensión. Enseñanzas que encontró en su juventud cuando se acercó al yoga. Antes lo había intentado con el socialismo, pero tampoco allí reconocía algún tipo de justicia, así que volcó su mirada al misticismo de los libros de oriente como el Bhagavad Gita y al filosofía sobe la reencarnación y el karma.

Luego de las primeras lecturas, Guru Maharaja conoció en 1972 a su propio maestro, Swami Prabuhpada, que se convirtió en una especie de abuelo, de padre espiritual, la persona que más lo impactó con sus enseñanzas sobre el amor universal. “Si practican yoga o no, no es el punto. Pero deben ser abiertos, amorosos, porque la espiritualidad lleva al amor y si no, no sirve un carajo, no es nada”, dice el Guru cuando explica que la principal etapa del yoga es el Bhakti, el yoga del amor.

Guru Maharaja también es el fundador del sistema yoga Inbound. Cuenta que esta corriente fue la respuesta ante la necesidad de ver que el yoga se comercializó demasiado. “Mucha gente ha tomado el yoga separado de la sabiduría oriental, simplemente como un ejercicio físico, olvidando la dimensión espiritual, que es la esencia de comprender con amor y reconocimiento la libertad de los otros seres humanos”.

En ese momento también comenzó el viaje de 40 años por Sur América. Cuando Guru Maharaja estaba estudiando en un monasterio en la India su maestro espiritual le pidió hacer una gira por Norte América, México, bajando hasta Venezuela, Brasil y Colombia. En 1976 pisó por primera vez este país y se enamoró de sus tierras verdes y de la Sierra Nevada.

El joven alemán empezó a instalar centros de yoga Inbound prácticamente por todo el continente y en otras partes del mundo. Centros en los que además de la práctica del yoga, se replica el mensaje de cuidado a la naturaleza. Por ello ha fundado eco aldeas como las que visitan cientos de personas cada año en el municipio de Granada (Cundinamarca), llamada Varsana, jardines ecológicos. Un espacio “para que la gente sienta que hay algo bonito, que los alimenta y les da aliento para seguir luchando. Porque como residentes urbanos somos víctimas de una presión tremenda que es enfermiza y nuestros grandes campos afuera de la ciudad están cada vez más invadidos por la agroindustria dañina”, dice Swami Pramadvaiti.

Guru Maharaja es uno de los líderes activistas que más promueve el cuidado a la naturaleza y los animales. Fue el fundador del Pacto Mundial Consciente, que nació tras la cumbre sobre la tierra en Río de Janeiro en 1992, y la decepción de ver que los líderes no tienen compromisos reales, “que los gobiernos son títeres de las multinacionales”. Lo recuerda a propósito del episodio en el momento en que Paraguay se opuso al desarrollo de transgénicos, fue expulsado de la reunión. Así que en la conferencia que el miércoles pasado ofreció en el centro de la ciudad ante cientos de ciudadanos, recordó que el cuidado ambiental también es una cuestión espiritual, y que si no preservamos nuestros recursos, los más jóvenes son quienes van a sufrir sequías y las consecuencias del derretimiento de glaciares. Es la simple ley de acción y reacción: si torturamos y causamos miseria, esta tortura se nos devolverá.

El camino de Guru Maharaja sigue por las tierras de Sur América con las enseñanzas de Krishna y de una opción con la que los ciudadanos pueden encontrarse a sí mismos por medio de la práctica del yoga Inbound. Una práctica en la que cualquiera es admitido sin prejuicios, como una sencilla oportunidad para encontrar armonía y por qué no, aliviar alguna enfermedad interna.

Temas relacionados