Unión libre, la tendencia en Colombia

El estudio devela que en el país el 11% de los niños no viven con sus padres, el 84% de los nacimientos son extramaritales y el 10% de los hogares se sostienen con menos de 1,25 dólares al día.

El panorama de los hogares en el que crecen los niños en Colombia está en declive según el Mapa Mundial de la Familia 2014. Altos porcentajes de hijos que no crecen en ambientes estables, de niños que viven sin ninguno de sus padres y de familias en la pobreza absoluta son algunos de los factores que más preocupación despiertan en el estudio realizado por ocho universidades (Universidad de la Sabana, Myers -JDC- Bookdale Institute de Israel, Universidad Internacional de Catalunya, entre otras) y que recoge información de 49 países.

El objetivo del informe no es sólo conocer el panorama de los hogares sino, sobre todo, revelar en qué condiciones se está desarrollando la infancia a nivel global. Señala que la familia constituye una de las instituciones más importante para la educación infantil y que varias décadas de investigación han permitido concluir que un hogar tradicional formado por madre, padre e hijo, fomenta el desarrollo positivo de los niños.

No obstante, al respecto el abogado defensor de minorías sexuales Germán Rincón Perfetti contradice el concepto de familia del que partió el informe. Aclara que esta institución no sólo debe concebirse a nivel biológico sino también social.

De hecho, según el experto, la Corte Constitucional y el Consejo de Estado reconocen como familia y les otorgan los derechos respectivos a las parejas homosexuales y a los hermanos de crianza; aspectos que también son reconocidos a nivel internacional.

“Con estos estudios hay que tener precaución ya que constitucionalmente en nuestro país hay varios tipos de familia”, asegura.

Teniendo en cuenta lo anterior, El Espectador consultó a Andrés Salazar, coinvestigador del estudio y profesor del Instituto de la Familia de la U. de la Sabana, quien dice que si se hace un análisis frío de las cifras que arrojó el estudio, Colombia se raja en todos los indicadores que miden el bienestar de la familia y, por ende, de la niñez.

El país, de acuerdo al informe, tiene la tasa más alta de la región de niños que viven sin ninguno de sus dos padres (11%) y el 27% convive únicamente con uno de ellos, cifras que sólo son superadas por algunas naciones del África Subsahariana.

Además revela que el 84% de los nacimientos en Colombia corresponden a mujeres no casadas, superando todos los demás países de las siete regiones estudiadas.

En cuanto al contexto socioeconómico, nuevamente Colombia cae dentro de niveles poco alentadores, con un 10% de familias que viven en condición de pobreza absoluta (menos de US$1,25 al día). Eso nos deja en la tercera peor posición de la región, después de Bolivia y Nicaragua. Además se calcula que aquí el 25% de los niños menores de 18 años viven con menos del 50% de los ingresos medios de la población general. Y, al igual que en India, China y Perú, se estima que entre el 10 y el 20% de la población está desnutrida.

Las cifras amables, de otra parte, son el 82% de los menores de 18 años viven en hogares en los que la cabeza de familia tienen un empleo, que es, junto con el de Argentina, uno de los niveles más altos de Latinoamérica.

Además de estos factores, el matrimonio corresponde a uno de los temas más resaltados por el informe. Se calcula que sólo el 20% de las parejas adultas colombianas están casadas por lo religioso o lo civil. Y lo preocupante al respecto, según Salazar, es el grado de compromiso que se adquiere en las relaciones, ya que contraer matrimonio, en la mayoría de los casos, implica más responsabilidades y compromisos que tienen un efecto positivo en la crianza de los hijos.

Pero esta situación no es única del contexto Colombiano. El estudio señala que en el mundo cada vez se conciben menos matrimonios y que cada vez son más las parejas que cohabitan.

La razón aún no es clara, pero entre las causas más acogidas está que la cultura, principalmente occidental, valora más lo individual que lo comunitario y ello lleva a que no se quiera pensar en proyectos colectivos y de pareja. Además, la mala situación económica que afrontan varios países genera inestabilidades que hacen que las personas tengan menos interés en contraer vínculos permanentes.

“La familia es en el mundo una institución de gran importancia, y en Colombia tiene un alto valor para la mayor parte de la población”, señala Salazar. Por ello, para que la niñez se desarrolle de mejor manera, es importante enfrentar algunos de los desafíos a través de políticas públicas que permitan, por ejemplo, reconstruir la economía familiar (independientemente de cómo esté conformada), aumentar las garantías de ingreso en las parejas jóvenes, reducir la tensión que se genera entre el estudio y la maternidad y apoyar las uniones responsables.

 

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