Bosques se rehúsan al cambio climático

Los gases de efecto invernadero parecen no afectar ecosistemas, como el de la selva amazónica. Éstos pueden guardar el carbono hasta 2.100 y evitar que llegue a la atmósfera.

Selva amazónica colombiana está dentro de los ecosistemas con capacidad de capturar carbono hasta 2011. / Alisos
Selva amazónica colombiana está dentro de los ecosistemas con capacidad de capturar carbono hasta 2011. / Alisos

Nadie se esperaba que los bosques tropicales, como el de la Amazonia, resistieran al cambio climático. Aunque se ha hablado de la pérdida alarmante de sus selvas, el aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera parece no afectarlos. En cambio, las plantas propias de estos ecosistemas mantendrán el carbono encerrado hasta 2100.

Así lo confirmó para la revista Nature un equipo de científicos del Centro de Ecología e Hidrología de Wallingford, en Reino Unido, quienes simularon el efecto que tendrán en un siglo las emisiones de gases sobre la cantidad de carbono almacenado en los bosques tropicales.

Los resultados: tres regiones de selvas tropicales en la Amazonia, América Central y Asia mantuvieron sus reservas de carbono, aun cuando la concentración atmosférica de dióxido de carbono aumentó a lo largo del siglo.

La investigación parece contradictoria con lo que reveló un estudio previo del Centro Hadley para la Predicción del Clima y la Investigación (en Exeter, Reino Unido), según el cual el cambio climático podría conducir a la mortandad masiva de la selva amazónica.

Sin embargo, de acuerdo con el climatólogo Peter Cox (uno de los autores de dicho estudio), a la luz de los nuevos datos, las sequías son menos probables en la selva amazónica: “Los científicos tienen más confianza en las predicciones del estudio actual, ya que se basan en modelos más sofisticados”.

Pero, según el experto, continúa existiendo incertidumbre sobre cómo los bosques responderán a los cambios inesperados del clima. Daniel Nepstad, director del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonia, en San Francisco, opina igual y advierte que en los próximos 20 o 30 años puede haber amenazas a los bosques a partir de fenómenos meteorológicos extremos, derivados del incremento de la temperatura en la Tierra que, según pronosticó el Banco Mundial, podría incrementarse 4 grados.

Martin von Hildebrand, director de la Fundación Gaia Amazonas, cree en la capacidad de la selva amazónica para equilibrar el clima, pero duda de que las acciones humanas lo permitan. “Hay que evitar deforestar a los niveles en que se está haciendo, porque todo el carbono que capturan los árboles se liberaría, llegaría a la atmósfera y tendría un impacto enorme”, recomienda.

Lo cierto es que si los bosques tropicales mantienen sus reservas de carbono a largo plazo le podrían dar un gran impulso a las políticas destinadas a mantener los bosques intactos, como el programa de las Naciones Unidas para reducir las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación forestal (ONU REDD) y, en Colombia, la tasa anual de deforestación que prometió el presidente Juan Manuel Santos en su Plan Nacional de Desarrollo (2010) y que todavía no cumple.

 

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