Candidatos, a hablar del agua

Clara López, Cecilia López y Eduardo Verano, aspirantes a la Presidencia, discutieron con académicos y empresarios sobre los temas ambientales de sus planes de gobierno.

Cecilia López, precandidata a la Presidencia por el Partido Liberal; Clara López, candidata por el Polo Democrático, y Eduardo Verano, también aspirante a la Presidencia, durante el Segundo Encuentro por el Agua. / Gustavo Torrijos

Las candidaturas para las próximas elecciones presidenciales comienzan a cocerse y ya se perfila la agenda de las discusiones que vendrán.

No hay duda de que los temas relacionados con el ordenamiento ambiental tendrán protagonismo. Por eso, desde ya, investigadores, tomadores de decisiones, miembros de la sociedad civil y empresarios se preguntan cuál deberá ser el eje para el Plan Nacional de Desarrollo con el que se guiará el país en los próximos cuatro años.

Ayer, durante el Segundo Encuentro por el Agua, organizado por Isagén y apoyado por WWF y El Espectador, los actores del debate se hicieron presentes y dieron algunas respuestas a la gran pregunta sobre cómo planificar el territorio colombiano dándole protagonismo al agua.

La discusión la inició Ricardo Manzano, del pueblo kokonuko del Cauca. Tanto a él como a otros representantes de la sociedad civil les preocupa la falta de representación de este sector en los planes nacionales de desarrollo y, aún más, en las propuestas para una gestión eficiente del recurso hídrico.

Clara López, candidata a la Presidencia por el Polo Democrático, respondió a la inquietud diciendo que “en los próximos cuatros años tendrá que haber una política nacional integral para gestión del suministro del agua, viendo a ésta como un derecho fundamental”. Según López, el agua como derecho no puede depender de la capacidad económica del consumidor, sino que tendrá que haber un mínimo vital que pueda garantizarse a todos los colombianos, pues “finalmente todos somos los dueños del recurso”.

Eduardo Verano, exgobernador del Atlántico y precandidato a la Presidencia por el movimiento Colombia País de Regiones, señaló que la causa de que muchas comunidades todavía no tengan acceso al agua, es la falta de claridad sobre cuál es la cabeza del Sistema Nacional Ambiental (SINA). Dice que esto ha llevado a que la gestión del recurso hídrico del país se haya debilitado, al igual que la participación de las comunidades en la planificación del territorio. Su propuesta, entonces, sería el fortalecimiento del SINA y de las corporaciones autónomas regionales.

Por su parte, Cecilia López, precandidata por el Partido Liberal, explicó que su idea es que no haya más Planes de Ordenamiento Territorial (POT) “para llenar bibliotecas”. Dice que el POT del próximo cuatrienio no se limitará sólo a un modelo minero-energético. “Mi propuesta es trasladar los enormes recursos de minería para beneficiar la agricultura y la ganadería. Está bien claro que la bonanza minera no va a durar mucho”.

La invitación del ambientalista Julio Carrizosa Umaña está encaminada a darles mayor autonomía a los institutos de investigación, como el Humboldt o el Ideam. “Ellos deben tener unas rentas propias y una estabilidad que les permita poseer una credibilidad científica suficiente para estudio del agua”.

Un ejemplo de las debilidades científicas para la investigación del recurso hídrico está, según cuenta, en una reciente declaración del Instituto Sinchi, encargado de la protección de la Amazonia colombiana, en la que se dijo que, pese a la amplia disponibilidad de ríos, más de 50 municipios tienen sed.

Mary Lou Higgins, representante de WWF para Colombia, destaca que el próximo plan de desarrollo deberá tener una apuesta verde y procurar tener más claridad sobre las responsabilidades de las autoridades ambientales nacionales y regionales. Higgins menciona además que sectores como el minero y el energético deberán poner más énfasis en una planificación temprana de sus proyectos para evaluar el impacto que tendrán las cuencas y demás cuerpos de agua afectados por estas actividades.

Por su parte, Brigitte Baptiste, directora del Instituto Humboldt, aclara que el agua está conectando la vida en el país y que una política agraria para el agua, definitivamente, será un reto para el próximo plan de desarrollo, al igual que una política urbana del agua y de mayor claridad en la vocación de los páramos.

Para Luis Fernando Rico, gerente general de Isagen, Colombia tiene un potencial energético enorme en el agua, pero falta que la academia, la política y la sociedad se pongan de acuerdo en las direcciones que tendrá que tomar esta actividad, sobre todo mirando hacia las regiones. Por eso su propuesta es clara: “Necesitamos una agencia nacional de hidroelectricidad que administre ese recurso y que cumpla con dos roles: evaluar las cuencas de tal manera que el uso del recurso hidroeléctrico sea óptimo y tenga interés general, y realizar todas las concertaciones con las regiones antes de que lleguen los inversionistas”.

Al final del Segundo Encuentro por el Agua la conclusión fue contundente: en los próximos cuatro años tendrá que haber una planificación del país que permita garantizar la disponibilidad del recurso hídrico para el futuro. ¿Cómo? Fortaleciendo las instituciones ambientales, inyectándoles recursos y haciendo a la comunidad partícipe de su propio desarrollo.

 

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