Clínica Palermo de Bogotá, sin unidad de pediatría por falta de recursos

El cierre es obligado luego de una serie de negociaciones entre la Clínica Palermo y algunas EPS.

La Clínica Palermo de Bogotá decidió poner fin a sus servicios de pediatría. La noticia dejó un sinsabor entre el personal médico de la institución, que sostiene que la clínica toma esta determinación porque no ve “rentable” la tarea de atender a menores, cuando esta misión debería estar implícita en sus programas de responsabilidad social. Algunos pediatras consultados por El Espectador aseguraron incluso que el cierre es obligado luego de una serie de negociaciones entre la Clínica Palermo y algunas EPS, que terminaron en pérdidas para la institución.

El doctor Daniel José Charria, su director científico, sostuvo que esta fue una decisión “independiente” de la relación de la clínica con las EPS. Incluso, afirmó que su cartera está “sana” y que no impactaría en este tipo de medidas. En cambio explicó que hay dos razones fundamentales que desencadenaron la suspensión del servicio: la imposibilidad de la clínica de atender a pacientes de alta complejidad, porque no cuenta con el servicio de cuidados intensivos pediátricos (sólo presta atención en los niveles de complejidad 1 y 2), y además, la falta de médicos especialistas en esta área. “No tenemos hematólogos, ni cirujanos, ni infectólogos pediatras, que son los de mayor impacto en la atención de los menores”.

Según Charria, estas falencias los han obligado a remitir frecuentemente a sus pacientes a otras unidades hospitalarias, lo que “pone en riesgo la salud y la recuperación de los niños. Es mejor cerrar el servicio, que prestarlo sin todas las condiciones y garantías necesarias”.

Aunque la Clínica Palermo tenía contemplado en su plan de desarrollo la construcción de una unidad de cuidados intensivos pediátricos, e incluso ya contaban con los diseños, “el tiempo y los costos” los llevaron a desistir de la idea. En cambio, las inversiones de la institución están concentradas en “otros proyectos ineludibles —explica Charria—, como la adecuación antisísmica y la modernización de las instalaciones”, para lo cual ya han destinado $16 mil millones y esperan invertir $15 mil millones más en los próximos años. Esperan que para 2014 las edificaciones de la clínica cuenten con todas las especificaciones requeridas.