El embajador de la felicidad

Mario Chamorro es un joven colombiano que, en busca del sueño americano, halló la razón de su vida: hablarle de felicidad a la gente y cambiar sus vidas a través de su empresa, ‘Make it Happy’.

Invitado por varias instituciones, entre ellas la Red Regional de Emprendimiento, Mario Chamorro viajó de Nueva York, su ciudad actual, a su país, Colombia, para hablar de emprendimiento./ Gustavo Torrijos

Fue nombrado el Embajador de la felicidad por la ONU, ¿cómo logró ese reconocimiento?

Surgió a partir de un chiste y comentario en la celebración del Día Internacional de la Felicidad, realizado por esa organización. Sin embargo, me gusta el apelativo, pues todo el tiempo estoy trabajando en función de ese tema.

La felicidad se torna a veces muy etérea, ¿cómo podría definirla?

Creo que cada uno construye su propia definición. Ni yo, ni la organización que represento, ‘Make it Happy’, tenemos las respuestas. Sin embargo sí puede ser algo sólido cuando trabajas para conseguirla.

¿Por qué se empezó a interesar por estos temas?

Me marcó mucho lo que leí: ¿Cuáles tu don y qué estás haciendo para potenciarlo? Desde ese momento empecé a preguntarme sobre qué me hacía feliz, qué me podría llenar y, hurgando, encontré que: quería escribir un libro, entrevistar a alguien famoso, viajar, cantar al frente de muchas personas y me dije ¿por qué no? empecé a trabajar por ello, que es un poco el concepto que encierra ‘Make it happy’ y todo lo he logrado realizar a mis 33 años. Por supuesto, falta mucho camino por recorrer.

Creó el concepto de ‘actitud de turista’, ¿de qué se trata?

Fue algo que surgió como un blog hace tres años y fue una hipótesis que construí e implemento en mis charlas, después de un proceso de investigación. Si tienes la actitud de un turista eres más seguro, asertivo y arriesgado porque quieres conocer, no sólo lugares, sino personas; te arriesgas y en ese intento, logras cosas inimaginables.

¿Cómo lo comprobó?

Consulté y seguí a muchas personas para comprobar que, esa ‘actitud de turista’, es un estado emocional que se puede activar no solamente en situaciones nuevas, sino en cualquier momento de la cotidianidad.

¿Cómo lo aplica a las empresas?

Lo primordial es preguntarles a los trabajadores, qué los motiva a estar en la empresa y más allá de eso, qué los motiva en la vida; y si la compañía les ayuda en ese propósito. Por la rutina, la gente olvida lo que los llevó a estar en ese lugar y, en últimas su propósito en la vida. Cuando les recuerdas el origen de sus sueños y les recuerdas también que se pueden lograr sólo con el cambio de actitud, sus vidas cambian.

De Colombia se dice que es uno de los países más felices del mundo, ¿así lo cree?

No veo posible que en un país donde hay tanta desigualdad, pobreza, corrupción y conflicto, se pueda hablar de felicidad. Otra cosa es que los colombianos tenemos algo característico y es su capacidad de afrontar cada situación, de una manera muy práctica y creativa. Pero una cosa es la alegría y otra la felicidad.

¿Cuál es la diferencia entre una y otra?

Según Naciones Unidas, la felicidad está relacionada con progreso social y eso se traduce en transparencia en las instituciones, acceso a educación, salud, etc., y, aunque hay mucha calidez en los colombianos, se podría decir que son alegres, pero no felices. La felicidad es holística, implica un todo, no un aspecto parcial ni fragmentado de la vida.

¿Entonces esa estadística que señala que somos uno de los países más felices del mundo, no es del todo cierta?

Yo diría que no. Creo que para que Colombia halle la felicidad, tiene que encontrar la paz primero y para eso, debe buscar la equidad social.