"El modelo económico actual no es viable": Achim Steiner

El director del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente habló sobre los retos de la economía verde.

Achim Steiner, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, de paso por Colombia, calificó como un éxito la conferencia sobre el Convenio de Basilea que concluyó en Cartagena este fin de semana y en la que se adoptaron nuevas decisiones para el control y la eliminación de los desechos tóxicos transfronterizos.

¿Cuál fue el principal logro de la conferencia en Cartagena?

Posiblemente lo más importante fue la aprobación de una iniciativa, liderada por Suiza e Indonesia, que permitirá la entrada en vigor de la enmienda de prohibición que busca restringir los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos provenientes de países desarrollados hacia países en desarrollo.

Hacerse cargo de la basura electrónica puede ser muy costoso para países en vías de desarrollo. ¿Qué propone el Pnuma?

En efecto, la basura electrónica es un problema que crece exponencialmente, no sólo en países industrializados sino en los que están en vías de desarrollo. Se estima que el volumen de computadores obsoletos en regiones en desarrollo excederá a los de países desarrollados entre 2016 y 2018. En 2002, bajo la Convención de Basilea, se implementó un convenio para la gestión de teléfonos móviles al final de su ciclo de vida y desde 2008 para los equipos de cómputo.

Usted ha trabajado en promover la economía verde. ¿Existen modelos distintos para los países desarrollados y en vías de desarrollo?

No hay una “solución para todos” cuando se habla de economía verde. En gran medida depende del desarrollo económico de cada país. En una nación como Uganda, que depende mayoritariamente de la agricultura, una decisión deliberada fue moverse hacia los cultivos orgánicos. Los análisis demostraron que decenas de miles de granjeros orgánicos no tenían que pagar por los altos precios de los fertilizantes y pesticidas, y estaban logrando un precio tres veces más alto de sus productos en mercados globales. Son muchos los ejemplos de cómo la economía verde encaja con distintos tipos de economía.

Colombia enfrenta difíciles dilemas, como sacar ventaja de su riqueza minera sin perder al mismo tiempo su capital natural. ¿Cual es el mejor camino?

El punto clave es contar con la información correcta para que los gobiernos, hombres de negocios y comunidades puedan tomar decisiones informadas. En el pasado, por ejemplo, el valor económico de la naturaleza era invisible en las cuentas nacionales de ganancias y pérdidas. Pero en el informe La economía de los ecosistemas y la biodiversidad, promovido por Naciones Unidas, se hizo evidente que se pierden trillones de dólares por la degradación y destrucción de los recursos naturales. No son sólo los ambientalistas los que están preocupados por la pérdida de recursos naturales. Una encuesta reciente realizada por Pricewaterhouse Coopers encontró que cerca del 30% de los CEO están “extremadamente preocupados” o “medianamente preocupados” por la pérdida de biodiversidad.

¿Todavía es optimista frente a la firma de un acuerdo global para luchar contra el cambio climático?

Sí. Aun cuando ha sido difícil encontrar una fórmula para hacer coincidir a los 190 países en un nuevo tratado legalmente vinculante, ninguna nación se ha alejado de las negociaciones. Quizás la clave es resistirse a la idea de que “nada está acordado hasta que todo está acordado” y moverse hacia áreas con amplia acogida como el programa de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD+). Algo crucial en Durban, Sudáfrica, el próximo mes, cuando se retomen las negociaciones, será avanzar en la creación del Fondo Verde y ofrecer opciones sobre cómo generar los US $100 mil millones por año de financiación para el 2020. Existen opciones a corto plazo que se pueden tomar para evitar que la temperatura se incremente más de dos grados centígrados.

¿Cree que sólo una tragedia global logrará convencer a todos de la realidad del cambio climático?

Muchas personas se están tomando el cambio climático en serio. El año pasado se invirtieron US$211 mil millones en energías renovables, mucho más que en nuevos combustibles fósiles. Los desastres naturales sirven para recordarles a los políticos y al público en general los riesgos que corremos si no detenemos el cambio climático.

Muchos economistas hablan de una nueva etapa del capitalismo. ¿Está de acuerdo?

El modelo económico de los últimos dos siglos, basado en el consumo sin pagar el costo de externalidades ambientales, simplemente no es viable en un planeta con 7 mil millones de personas. La economía verde provee análisis sobre cómo pueden crecer las economías, generar trabajos decentes y aun así mantener la huella humana dentro de los límites ecológicos.

¿Cuál sería su mensaje para los tomadores de decisiones en Colombia?

Que probablemente existan más oportunidades de desarrollar una economía en el siglo XXI basada en la sostenibilidad más que en la degradación ambiental. El país que invierta en activos naturales tendrá más posibilidades de prosperar.

Temas relacionados

 

últimas noticias

¿Donde nadar con tiburones?

Rush, la nueva apuesta de Toyota

Ucumarí, un robot para la exploración espacial

Aventura en los desiertos del Perú

Una aventura 4x4 por Quindío