¿El níquel de quién?

El 30 de septiembre vence el contrato de explotación concedido a Cerro Matoso S. A. en Córdoba y aunque la empresa fue sancionada por dejar de pagar $35 mil millones por regalías, el Gobierno estaría pensando prorrogarle la licencia.

Desde hace tres décadas se explota masivamente níquel en Cerro Matoso, pequeña loma de 200 metros de altura localizada en la cuenca del río San Jorge, en el municipio de Montelíbano, Córdoba. En esa pequeña localidad se ha generado en los últimos seis años alrededor de medio punto del Producto Interno Bruto total del país.

El próximo 30 de septiembre se vence el contrato de explotación suscrito por el Estado con Cerro Matoso S. A., de propiedad de la multinacional BHP Billiton, que se define a sí misma como la empresa más grande del mundo en explotación diversificada de recursos naturales. Varias situaciones poco transparentes se han puesto en evidencia en la historia reciente de esta empresa. Se ha llamado la atención sobre la forma en que se está discutiendo con ella, a puerta cerrada y con presiones indebidas, la eventual renovación de su contrato de concesión minera.

Como lo informó El Espectador en su edición del 29 de agosto de 2010, este contrato estuvo a punto de formalizarse a pocas horas de culminar el gobierno del presidente Uribe. Esto fue impedido por la actitud valiente de un funcionario de alto nivel del Ingeominas, quien renunció a su cargo ese mismo día dejando en claro al director de esta entidad que de ninguna manera seguiría sus instrucciones de conceptuar favorablemente la prórroga del contrato. Sus razones: existía clara evidencia técnica de que prorrogar el contrato con Cerro Matoso lesionaba gravemente los intereses del Estado y conllevaba un detrimento del patrimonio público.

Este llamado de atención ha sido planteado con todo detalle por medios como La Silla Vacía, a principios de 2011. A su vez, especialistas en temas fiscales y mineros se han pronunciado reiteradamente sobre la necesidad de revisar a fondo la forma en que se entregan los recursos mineros del Estadio a los particulares para su explotación, tal como se puede constatar en la página de Razón Pública.

Por otra parte, Francisco Azuero, profesor de la Universidad de los Andes, se pregunta si no sería preferible que el Estado subastara el derecho a la explotación minera entre varios proponentes, para asignarlo a quien esté dispuesto a pagar las mayores regalías; y concluye que “esto le daría más transparencia a la selección de las compañías explotadoras, acabaría con la antipática costumbre de las prolongaciones automáticas que hoy se presentan cada vez que se vence el término de una concesión minera y podría aumentar el monto de los recursos recibidos por el Estado”. A su turno el economista Álvaro Pardo viene analizando detalladamente la forma como se ha venido autorizando a las empresas mineras a descontar las regalías como costos de producción, de manera contraria a cualquier criterio técnico, eludiendo de esta manera el pago de los impuestos sobre la renta.

Las autoridades también han intervenido sancionando a esta empresa por la forma ilegal como liquidan y pagan sus obligaciones por el uso de recursos públicos del subsuelo. A instancias de una advertencia de la Contraloría General, el Ingeominas abrió investigación a Cerro Matoso S. A. y la obligó a pagar regalías evadidas a través de contabilizar engañosamente supuestos costos de producción entre 2004 y 2011.

Esta sanción se cumplió finalmente en agosto de 2011, cuando tuvo que pagar a la autoridad minera más de $35 mil millones por concepto de regalías indebidamente liquidadas.

Excelente noticia que estos debates hayan servido para generar las primeras sanciones a empresas que, como Cerro Matoso S. A., aprovechan su posición dominante para imponer sus propias condiciones al momento de cumplir con las obligaciones contractuales y legales. Pero esto parece ser apenas la punta del iceberg. Las cifras oficiales sobre cantidades y valores de la producción de níquel que registran el Ministerio de Minas y el DANE muestran la base sobre la cual se liquidan y pagan efectivamente las regalías. Pero al contrastar estas cifras con el valor de las ventas reportadas a la DIAN por concepto de la producción de níquel, se encuentra que estos registros son sustancialmente mayores que las cifras sobre las cuales se liquidan las regalías.

Basta un ejemplo. Según las cifras oficiales, entre 2007 y 2010 Cerro Matoso S. A. pagó regalías totales por $870 mil millones, correspondientes a una producción total de alrededor de $9 billones. Esto equivale a poco más del 12% de las tres cuartas partes del valor de la producción, tal como ordenan las normas actuales sobre regalías. Pero haciendo el mismo cálculo con los ingresos por ventas reportados en las declaraciones de renta (más de $23 billones en el mismo período), sólo estarían pagando el 40% de las regalías que deberían haber dado. Estos enormes desbalances son reflejo de una situación de ausencia total de transparencia en las cuentas de un contrato multimillonario, celebrado por el Estado con un particular, de espaldas al país. Con claras dudas de si después de 30 años se están manejando adecuadamente los impactos ambientales sobre el territorio.

Todo ello en beneficio de una empresa que se enriquecerse con el uso del níquel de propiedad de la Nación, extraído del subsuelo en una de las regiones del país más agobiadas por la pobreza y la violencia. ¿Dónde está la urna de cristal que prometió el presidente Santos?

CRONOLOGÍA DE LA EXPLORACIÓN DE NIQUEL EN MONTELÍBANO (CÓRDOBA)

1940 - La petrolera Shell descubre el yacimiento de níquel de Cerro Matoso en Montelíbano (Córdoba)

1958 - La petrolera Richmond obtiene derechos sobre el yacimiento e inicia la exploración.

1970 - Se ceden los derechos a la Hanna Mining Company y se crea la empresa estatal Econíquel, propietaria de la tercera parte del proyecto.

1979 - Se inicia la fase de preparación de la explotación por la Billinngton Overseas Ltda, hoy conocida como Cerro Matoso S.A.

1982 - Se inicia la explotación de ferroníquel.

1990 - Cerro Matoso S.A. suscribe con la autoridad minera un contrato de concesión en Montelíbano (545 has) y Puerto Libertador (141 has) en el departamento de Córdoba.

1990 - Se asigna a Cerro Matoso S.A. otro título minero de 52.163 has en los municipios de Montelíbano, Puerto Libertador y Planeta Rica en Córdoba, así como Tarazá y Cáceres en Antioquia.

2005 - Cerro Matoso S.A. es vendida a la empresa anglo-australiana BHP Billiton quien pasa a ser propiertaria del 99,9% de las acciones.

2011- Cerro Matoso S.A.es sancionada por no pago de regalías y obligada a pagar 35 mil millones de pesos.

2012 (Septiembre 30)- Se vence el contrato de concesión.

* Economista, profesor universitario y consultor.
 

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