El pasado no está muerto ni enterrado

El hallazgo de un cráneo ancestral y el encuentro de una luz proveniente de una antigua galaxia dan pistas sobre el pasado de la humanidad.

Captura del Hubble Deep Field, que muestra galaxias del inicio de los tiempos. /Hubble Site

“El pasado nunca muere. De hecho, ni siquiera es pasado”. Estas palabras de William Faulkner resuenan en la memoria ante dos de los acontecimientos científicos más importantes del mes. En la frontera natural entre Europa del Este y Asia, un grupo de antropólogos hace un hallazgo que obliga a revisar la historia de la evolución humana. Al mismo tiempo, un grupo de astrónomos observan la luz proveniente de la galaxia más antigua jamás encontrada, un fósil de la historia del Universo.

Reescribiendo la historia de la humanidad

Como en cualquier árbol genealógico, el linaje de la especie a la cual pertenecemos los humanos tiene muchas ramas. El Homo Habilis, uno de nuestros antepasados más antiguos, vivió en África hace más de 2.5 millones de años, el Homo Erectus apareció hace más de 1.8 millones de años y los humanos modernos ,Homo Sapiens ,aparecieron hace más o menos 200 mil años. Sin embargo, y como en toda familia, la historia es mucho más complicada. Un grupo de fósiles encontrado cerca a la pequeña ciudad de Dmanisi, cerca a la frontera entre Georgia y Armenia, indica que el árbol genealógico de la humanidad tiene muchas menos ramas de lo que antes se pensaba.

Los fósiles, que tienen más de 1.8 millones de años de antigüedad, fueron encontrados junto a los restos de otros antepasados humanos, herramientas sencillas y huesos de animales extintos como guepardos gigantes y tigres dientes de sable. A diferencia de hallazgos previos, los fósiles de Dmanisi no amplían el número de posibles antepasados humanos sino que lo reduce. La consecuencia más importante de este hallazgo es que en lugar de identificar distintos restos de antepasados humanos como especies distintas, una misma especie puede abarcar todas las diferencias.

Este hallazgo, reportado el 18 de octubre en la revista Science, es el resultado de más de veinte anos de investigaciones en el sitio arqueológico. Uno de los restos encontrado es un cráneo perfectamente preservado que los expertos estiman puede ser uno de los fosiles más importantes encontrados hasta la fecha. El estudio de este cráneo indica que los científicos se han apresurado a separar los ancestros del hombre en África en distintas especies. Muchas de esas especies podrían desaparecer de los libros de historia, simplificando la historia evolutiva de los seres humanos.

(Link al articulo en Science http://www.sciencemag.org/content/342/6156/326)

Mientras tanto en el firmamento

Usando el telescopio espacial Hubble y el observatorio Keck en Hawaii, un grupo internacional de astrónomos ha encontrado la galaxia más antigua jamás observada. Esta galaxia es tan antigua que su luz llega a nosotros luego de viajar durante más de 13 mil millones de años, es decir, durante casi tres veces la edad de la tierra y 700 millones de años después del Big Bang.

Una galaxia tan lejana es extremadamente difícil de identificar dado que su luz es muy débil. Este hallazgo, anunciado en la revista Nature el 23 de Octubre, fue posible gracias a las imagenes de larga exposición tomadas por el telescopio Hubble como parte del sondeo CANDELS en el cual el telescopio espacial observa una región del cielo de más o menos del tamaño de la luna por un total de 4 meses. El resultado de este sondeo fueron más de 100 galaxias candidatas que luego fueron observadas a través del telescopio de 10 metros en el observatorio Keck. Allí la luz proveniente de cada una de estas galaxias se descompone en colores para identificar su corrimiento al rojo, es decir la huella que permite identificar la distancia a la cual se encuentran ubicadas.

El descubrimiento de esta galaxia no solamente rompe la marca de galaxias observadas sino que ademas revela importantes detalles sobre la evolución del Universo. Se estima que en esta galaxia se forman más de 300 estrellas por año, es decir más de 100 veces el número de estrellas que se forman en nuestra galaxia. Esto significa que hubo una era en que las galaxias fueron mucho más activas transformando gas y polvo en estrellas y ahora vivimos una era de relativa calma en la historia del Universo.

¿Qué tiene de singular Dmanisi?

La zona de Dmanisi se encuentra en un punto en que convergieron varias especies: Asia, África y Europa. Jordi Agustí, miembro del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social, dijo al diario español ‘El Mundo’ que Dmanisi “es un yacimiento extraordinario, tanto por la concentración de homínidos y fauna, como por su antigüedad, de 1,8 millones de años. Se han encontrado miles de herramientas de piedra y una gran cantidad de fósiles de ciervos, caballos, rinocerontes o elefantes”. El ‘Homo Georgicus’, otra de las especies de homínidos, proviene de allí y se habría extendido por Inglaterra, Georgia, India, Sri Lanka, China y Java. El fósil más reciente tiene cerca de 143.000 años; la especie fue considerada en principio como un estadio intermedio entre el ‘Homo Erectus’ y el ‘Homo Habilis’. Interpretaciones posteriores la relacionaron con el ‘Homo Ergaster’.

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