El Vómito, el restaurante inolvidable

Al principio el nombre causaba curiosidad y rechazo, hoy la marca es la más exitosa en el mercado de las comidas rápidas de Santa Marta.

Uno de los primeros principios creados en la historia de la publicidad fue el denominado modelo AIDA, el cual consistía en llamar la Atención, luego despertar el Interés, provocar Deseo para desembocar en la Acción o compra directa del bien o servicio. Desde que se empezaron a aplicar estos cuatro pasos en la publicidad, a partir de 1895, se garantizó el éxito de una marca.

Sin atender a ninguno de estos principios, ni mucho menos conocer el fenómeno de la publicidad inversa, un ama de casa y un taxista decidieron hace 13 años montar un carro con comidas rápidas, en la puerta de su casa, bautizando el local con un nombre nada comercial para un restaurante: El Vómito.

Y aunque no suene nada agradable y ni siquiera inteligente relacionar comercialmente a la comida con la “expulsión violenta y espasmódica del contenido del estómago a través de la boca”, el lugar no sólo está rompiendo récord en ventas sino que también está siendo imitado y ya sus dueños, los originales, están pensando en expandirse y vender franquicias.

Todo empezó cuando Jimmy Marmolejo Valencia y María Fernanda Sánchez abandonaron su natal Cali para buscar fortuna en Santa Marta. Se instalaron en El Rodadero e invirtieron sus ahorros en un taxi que les dio para comprar un carrito de perros calientes. Sin saber de culinaria se fueron metiendo en el mundo de las comidas rápidas con unas ventas que no alcanzaban las ganancias, en un local que se llamaba De Ricuras. Con el paso de los años la clientela, aunque modesta, fue aumentando, porque la comida además de barata era muy buena.

El Vómito surgió como broma de ese folklorismo y la mamadera de gallo que caracteriza a la gente costeña. Todas las noches, cuando Jimmy y María Fernanda iban a cenar, se preparaban una pizza a la cual le adicionaban trozos de todos los ingredientes de las comidas que preparaban en el local. Al final, y luego de bañar la maza triangular con las salsas, le rociaban encima las papitas de los perros calientes. La pizza quedaba gigante, rara y apetecible, a pesar de su apariencia. Los clientes se antojaban y pedían que les prepararan una de esas pizzas gigantes y sin nombre con que ellos cenaban. Una noche uno de los comensales, en apariencia borracho, pidió una de esas pizzas que parecía un vómito y así la empezaron a llamar.

Al principio algunos lo tomaron a mal, pero la mayoría con mucha gracia, mientras más y más personas se iban sumando como clientes. El nombre del producto se popularizó de tal manera que los dueños decidieron ponérselo al local. Su fama llegó lejos. “Hoy en día somos conocidos en toda Colombia”, asegura Jimmy Marmolejo.

Para Óscar Alfonso, creativo de la agencia de publicidad Publisiga, todo lo que tiene que ver con avanzar con una marca no convencional tiene sus riesgos y en publicidad, aunque la creatividad puede ser más grande que la marca, es muy difícil que un cliente acepte un nombre como este. “El éxito de El Vómito radica en que el restaurante está en boca de todos y esa es una manera muy rápida de comunicar. El lugar rompe con los esquemas y es muy difícil que la competencia intente hacer algo con un nombre parecido porque ya fue inventado. Además, el target del producto es joven, gente que no sigue parámetros”.

Hoy en día existen dos restaurantes con 30 empleados, uno en El Rodadero y otro en Santa Marta. La carta ofrece 36 platos y el producto estrella sigue siendo la Pizza Vómito. Un fin de semana normal uno de los dos restaurantes vende por lo menos 6.000 platos, entre ellos 800 porciones de la famosa pizza. Pero en temporada de vacaciones, la locura es total, las ventas se duplican y la romería de turistas de todas partes del país hace cola desde las 5:00 de la tarde hasta las 4:00 de la mañana.

Jimmy y María Fernanda fueron atrevidos y no pensaron en el miedo. Hicieron lo que los clientes nunca quieren que los publicistas les vendan. El restaurante está posicionado y la marca ya trascendió a las redes sociales, donde famosos y personas del común, a manera de chiste, suben su foto y comentan que el fin de semana comieron en El Vómito una Pizza Vómito.