'Fracasar para ser feliz'

Este hombre, que convirtió la felicidad en un verdadero tema de estudio y cuenta con más de 1.400 asistentes a sus cursos en Harvard, estará el 17 de octubre en Foros El Espectador.

Uno de los libros más conocidos de Tal Ben Shahar es ‘Happier Life’.
Uno de los libros más conocidos de Tal Ben Shahar es ‘Happier Life’.

Son muchas las personas que en las últimas décadas se han dedicado a escribir libros sobre cómo alcanzar la felicidad y el éxito. Pero son pocos los que, en realidad, han convertido el asunto en un verdadero tema de estudio.

Uno de ellos es el israelí Tal Ben Shahar, que, tras varios libros escritos y cientos de conferencias alrededor del mundo, es toda una autoridad. Sus cursos en la Universidad de Harvard, donde estudió filosofía y obtuvo un Ph.D. en comportamiento organizacional, estuvieron en la lista de los más populares, con más de 1.400 asistentes.

Sobre su experiencia hablará en Foros El Espectador, el próximo 17 de octubre (Centro de Convenciones Compensar, Bogotá). Aquí, un abrebocas.

Usted ha dicho que la felicidad es una combinación del placer y el significado. ¿Puede explicarnos este concepto?

Yo defino la felicidad como “la experiencia global de placer y significado”. Una persona feliz disfruta de las emociones positivas mientras percibe su vida como algo útil. Esta definición no se refiere a un único momento, sino a un conjunto generalizado de experiencias propias: una persona puede soportar emociones dolorosas y al mismo tiempo ser feliz. Por ejemplo, si encuentro mi trabajo útil pero no placentero, no seré feliz haciéndolo. Si lo encuentro placentero pero tiene poco significado para mí, voy a perder el interés.

Se dice que el fracaso puede llegar a ser una experiencia de aprendizaje. ¿Cómo aplicar este concepto a nuestra vida?

Uno de los mantras que repito para mí y para mis estudiantes es “aprender a fracasar para aprender”. La gente exitosa en el campo de las artes, en los negocios o en los deportes reconoce que no hay otro camino para mejorar, para aprender. El fracaso es la otra cara del éxito. A nadie le gusta fallar, pero si entendemos que es parte de nuestro camino, entonces estaremos dispuestos a probar, a arriesgarnos, a explorar. Como resultado, es más posible que tengamos éxito.

¿Es posible decir que hay países más felices que otros? ¿Se puede confiar en los estudios en los que Colombia aparece en las primeras posiciones?

Se puede confiar en estos estudios cuando se ajusten a lo que sabemos sobre el bienestar. Una de las características comunes que encontramos en los países más felices es el “apoyo social”. Los países donde la gente invierte más en sus relaciones, son más felices. Por ejemplo, países como Dinamarca, Israel, Colombia y Australia disfrutan de altos niveles de bienestar porque su cultura valora las relaciones. En Estados Unidos y en muchos otros países las relaciones han sido reemplazadas por el éxito material y el prestigio.

Usted ha planteado que la felicidad no depende del dinero. ¿Puede alguien o un país tener felicidad cuando está en crisis económica?

Investigaciones como la del psicólogo Ed Diener y sus colegas encontraron una muy baja relación entre la riqueza material y la felicidad, excepto en casos de pobreza en los que las necesidades básicas de las personas no se satisfacen. Esos estudios apuntan al hecho de que la felicidad depende más de nuestro estado de ánimo que de nuestro estatus o la cuenta bancaria. Si la crisis económica conduce a que la gente no tenga sus necesidades básicas satisfechas, como comida o educación, entonces la crisis puede, sin duda, afectar los niveles de felicidad.

¿Es posible no enlazar la felicidad y el dinero cuando vivimos en una sociedad consumista?

Sí, es posible. Es una cuestión de prestar atención a lo que valoramos. Aunque no siempre es fácil ignorar algo en lo que la sociedad insiste y nosotros, a menudo, nos dejamos influenciar por los valores convencionales.

¿Cuál es la relación entre religión y felicidad?

Las personas religiosas son, por lo general, más felices que las no religiosas. Esto no significa que no haya gente laica extremadamente feliz y gente religiosa desdichada; pero parece que la religión contribuye al bienestar. Una de las razones es la experiencia espiritual. Sin embargo, una persona laica también puede tener una experiencia espiritual. Un banquero que encuentra sentido a su trabajo lleva una vida más espiritual y satisfactoria que un monje que está en su campo por razones equivocadas.

Para usted, ¿qué es la felicidad? ¿Qué cosas lo hacen feliz?

Para mí, la familia y el trabajo son los dos contribuyentes principales de mi felicidad. Una comida con mi familia es algo que disfruto muchísimo. Además, me encanta el campo de la psicología positiva: la escritura y la enseñanza me proporcionan una sensación de significado y placer.

¿La tecnología y las redes sociales han transformado el concepto de felicidad de las presentes generaciones?

La tecnología puede contribuir a disminuir los niveles de felicidad, dependiendo de cómo se use. Si se usa para ponerse en contacto con amigos, entonces puede ayudar. Si nos volvemos adictos a internet y estamos conectados por horas todos los días, entonces es un problema. Tener mil amigos en Facebook no sustituye estar con el mejor de ellos cara a cara.

* Para mayor información e inscripciones en el Foro de liderazgo ofrecido por El Espectador, comuníquese al 405 5545 o al 018000 510903

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