Glaxo y el "fraude de la historia"

EE.UU. multó a Glaxo Smith Kline por irregularidades en la comercialización de algunos medicamentos. El Avandia, fármaco para la diabetes, se vendió en Colombia por cerca de diez años a pesar de las advertencias sobre sus riesgos.

El mayor fraude del sector salud en la historia de Estados Unidos lo está protagonizando hoy la farmacéutica inglesa Glaxo Smith Kline, según lo calificó James Cole, asistente del fiscal general en el Departamento de Justicia norteamericano. La compañía tendrá que pagar una multa de US$3.000 millones por irregularidades en la comercialización de tres medicamentos: Wellbutrin (Bupropión), Paxil (Paroxetina) y Avandia (Rosiglitazona).

Según datos del Observatorio del Medicamento, de la Federación Médica Colombiana, dos de estos tres fármacos tienen registro sanitario vigente, lo que le da vía libre a su comercialización, y el último de ellos, el Avandia, fue sacado del mercado en 2010 por los posibles riesgos que representaba.

Las acusaciones sobre Glaxo son de peso. En el caso del Paxil, medicamento para la depresión, se le señala de haberlo promocionado entre pacientes menores de edad sin tener la licencia de la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA), la máxima autoridad del país en el sector.

Sobre el Wellbutrin, una investigación del Departamento de Justicia concluyó que la compañía promocionaba este medicamento para tratamientos de disfunción sexual y para perder peso, aun sabiendo que en Estados Unidos su consumo estaba limitado a pacientes con depresión.

En el último caso, el del medicamento contra la diabetes Avandia, la empresa está acusada de no entregar a la Administración de Alimentación y Medicinas de ese país —entidad encargada de supervisar y garantizar la seguridad alimentaria— los documentos relacionados con las contraindicaciones del fármaco.

Este último medicamento, Avandia, fue el centro de una larga polémica en Colombia, donde por lo menos durante diez años fue comercializado a pesar de las alertas lanzadas por investigadores y autoridades del sector.

Por ejemplo, en 2007 el grupo de farmacovigilancia del Invima, en asocio con el Centro de Información de Medicamentos de la Universidad Nacional (Cimun), realizó un reporte con base en una primera alerta que había hecho la FDA sobre el Avandia en 2007. Allí se afirmaba que este medicamento no había mostrado ningún efecto “beneficioso relevante” en el tratamiento de la diabetes.

Inmediatamente Glaxo solicitó rectificar la información, pero el Cimun hizo caso omiso y decidió publicar un nuevo documento en el que ahondaba en los riesgos de la rosiglitazona, nombre genérico del Avandia.

Finalmente el 29 de septiembre de 2010 el Invima lanzó una alerta sanitaria suspendiendo la comercialización y el uso de este medicamento, reconociendo así que el balance beneficio-riesgo era inadecuado. Pero ¿cuánto dinero alcanzó a recaudar Glaxo en esos años? ¿Por qué no se escucharon las alertas antes?

Controversia histórica

La rosiglitazona ha despertado polémica e interrogantes desde 2000, cuando su comercialización fue aprobada en Europa y Estados Unidos (posteriormente llegó a Colombia), a pesar de que en 1999 se había rechazado su licencia debido a un “dudoso balance riesgo-beneficio” que había presentado la European Medicines Agency (EMA).

Luego de su aprobación los expertos siguieron advirtiendo que su consumo estaba relacionado con “ciertos eventos adversos serios, dentro de los cuales los más preocupantes son los cardiovasculares y los hepáticos. Sin embargo, también se reportaron casos de anemia, edema macular y aumento de la probabilidad de fracturas”, dice un reporte de la Universidad Nacional.

De alguna manera esas advertencias afectaron la popularidad del fármaco, pero no tanto como para perjudicar las ganancias millonarias de Glaxo. Según datos de la empresa IMS Health, citados por el diario The New York Times, las ventas de Avandia le han representado a la compañía US$10.400 millones (por el Paxil recibió $11.600 millones y por el Wellbutrin, $5.900 millones).

La sanción que ahora le impone Estados Unidos a Glaxo (y ante la cual el presidente de la farmacéutica, Andrew Witty, expresó que estaban “arrepentidos” y que han “aprendido de los errores cometidos”) no es más que el último recurso para ponerle fin a una lista de irregularidades que le han permitido a la compañía vender millones en los últimos años.

¿Qué implicaciones tienen para Colombia estos acuerdos con la justicia norteamericana? Una pregunta que ya se plantean algunos expertos en relación con Avandia es: ¿cuánto dinero fue recobrado al Fosyga por este medicamento del que la farmacéutica escondió información relevante para los pacientes?

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