Groenlandia, más derretida que nunca

Por primera vez en la historia, el 97% de la capa superficial de hielo se funde por cuenta de una ola de calor. Científicos analizan la situación.

Las imágenes captadas esta semana por tres satélites de la NASA tienen nerviosos a los científicos que estudian el cambio climático: por primera vez en la historia, la capa de hielo que recubre a Groenlandia muestra signos de derretimiento en toda su extensión.

El martes pasado, cuando los científicos de la agencia espacial estadounidense analizaron las imágenes creyeron que se trataba de un error. Esperaban, como ocurre cada verano, que la ola de calor provocara un derretimiento en la mitad de la superficie de la que se considera la isla más grande del mundo. Jamás imaginaron que en tan sólo cuatro días, desde el último reporte recibido, el 97% de la superficie de hielo sufriría algún grado de fusión.

Al ver las imágenes, Son Nghiem, miembro del equipo de la NASA en Pasadena (California), decidió enviarlas a otros colegas y preguntarles qué opinaban. Estaba preocupado por que además de esto, la semana anterior un iceberg gigante, que duplicaba en tamaño a la isla de Manhattan, se había desprendido del glaciar Petermann y quedado a la deriva en el mar.

Muy pronto recibió las confirmaciones que habría preferido no tener. Dorothy Hall, que estudia las temperaturas superficiales de Groenlandia para la NASA; el climatólogo Thomas Mote, de la Universidad de Georgia, y Marco Tedesco, de la City University en Nueva York, coincidieron en que no se trataba de un error: desde las zonas más finas en las costas hasta los dos kilómetros de profundidad en el interior, Groenlandia estaba derritiéndose.

“Creo que sería justo decir que esto no tiene precedentes”, comentó Jay Zwally, experta en glaciares de la NASA, al periódico inglés The Guardian. Recordó que en ninguno de los viajes que ha realizado a la isla de hielo a lo largo de tres décadas vio algo similar.

La primera explicación a la que han echado mano los científicos es que este súbito derretimiento se debe a una cresta inusualmente fuerte de aire caliente, o “cúpula de calor”, que se posó sobre Groenlandia desde fines de mayo hasta el 16 de julio, cuando comenzó a disiparse.

Uno de los detalles que llamó la atención de los climatólogos es que la cresta de calor fue tan intensa que incluso provocó el deshielo de un área en el centro de Groenlandia que no se había derretido desde 1889.

¿Qué relación tiene este inusual derretimiento con el cambio climático? Es la pregunta que esperan responder los climatólogos. Pero para eso necesitan obtener más datos. Por sí sólo, el deshielo de Groenlandia podría ser algo pasajero, pero de repetirse en los próximos años sería una peligrosa señal.

“Si continuamos observando estos eventos en los próximos años, será algo terrorífico”, comentó Lora Koenig, glaciólogo del centro Goddard.

Lester Brown, uno de los gurús de la ecología mundial, director del Earth Policy Institute, advirtió hace un tiempo que si el casquete polar del norte se calentaba lo suficiente como para derretir la capa de hielo de Groenlandia, entonces sus altas paredes de hielo, de más de una milla, se vertirían al mar. Con siete metros más de altura, el mar arrasaría millares de ciudades costeras, entre ellas Manhattan, Bangladesh y Calcuta.

“Las observaciones por satélite están ayudando a entender cómo este tipo de eventos pueden relacionarse unos con otros, así como su conexión con el sistema climático global”, aseguró Tom Wagner, director del programa de criosfera de la NASA en Washington.

 

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