Heroína de verdad

Luego de ser elegida el año pasado como uno de los 10 Héroes CNN, la labor de Catalina Escobar fue reconocida de nuevo a nivel internacional. Esta vez fue incluida por la organización Women’s eNews entre los 21 Líderes del Siglo XXI, en su versión 2013.

Catalina Escobar ha dedicado los últimos diez años de su vida a trabajar en la atención de las madres adolescentes de Cartagena.  / Cortesía
Catalina Escobar ha dedicado los últimos diez años de su vida a trabajar en la atención de las madres adolescentes de Cartagena. / Cortesía

“Ya no sólo manejo una fundación en Cartagena, me he dado cuenta de que puedo ser la voz de las madres adolescentes que viven en la pobreza extrema y que requieren atención inmediata. Mientras la miseria va a mil por hora, las acciones estatales van muy lento. Hay que actuar ya”. Del otro lado del teléfono, Catalina Escobar, la colombiana que hace unos meses fue reconocida por CNN como una heroína internacional, habla emocionada.

Acaba de ser elegida uno de los 21 Líderes del Siglo XXI por la organización estadounidense Women’s eNews, que ha reconocido con el mismo título a mujeres como la expresidenta chilena Michelle Bachelet, quien lo recibió en 2011 por su gestión como la primera directora de ONU Mujeres.

¿Cree que este reconocimiento fue producto de haber sido la única latinoamericana elegida dentro de Héroes CNN?

No he conocido algo similar al efecto que ha traído ser Héroe CNN. Por fin el mundo está viendo lo que está ocurriendo en Colombia: su pobreza preocupante, pero también las muestras de filantropía seria que estamos llevando a cabo. Me impresionó verme entre este grupo de 21 líderes (veinte mujeres y un hombre) porque a mi lado están mujeres que han emprendido luchas sociales magníficas, como Sandra Fluke, quien fue clave en la movilización de las minorías en EE.UU, para apoyar la presidencia de Barack Obama, y Regina Scully, nominada al Óscar por su documental La guerra invisible, en el que relata las violaciones perpetradas por militares durante la guerra en Afganistán.

Ahora usted es vista en el mundo como una mujer influyente...

Creo que esto me obliga a cambiar mi discurso, a hablar en nombre de las mujeres maltratadas en Colombia. ¿Quién, si no yo, para darles voz a esas niñas en embarazo y a las que son abusadas sexualmente? Hay que aprovechar que los ojos están puestos en Colombia.

La muerte de su bebé, Juan Felipe Gómez Escobar, fue el punto de partida de su fundación, que lleva el nombre de su hijo y atiende a las madres adolescentes y sus bebés en Cartagena. ¿Cómo logró reducir en 10 años el índice de mortalidad infantil de esa ciudad en un 80%?

Hace diez años se acababan de formular los Objetivos del Nuevo Milenio, en los que la mujer ocupa un papel importante. Si una niña pobre queda en embarazo, interrumpe inmediatamente su ciclo escolar, se rompe la cadena del desarrollo. Sabíamos que aquí había un tema pendiente que sigue sin solución: recuperar a esas madres, no entregarles sus hijos a la pobreza. Nadie se había puesto serio con esto. Nosotros decidimos actuar.

¿Cómo convenció a un grupo importante de empresarios del país para que apoyaran su causa?

Esto no se trata de paternalismos, ni de caridad... ya nos cansamos de eso. Trajimos de Estados Unidos el mejor modelo de atención médica y profesional para estos bebés y sus mamás, y bajo un pensamiento netamente empresarial nos comprometimos con los donantes a transformar a cada una de las niñas que entran a hacer parte de nuestros programas. No le hago perder el tiempo a quien decide invertir sus recursos en causas sociales.

¿Cómo proyecta su fundación?

Estoy convencida de que hay mucha gente en el mundo que quiere invertir su dinero en buenas causas, pero que no encuentra proyectos confiables. Ya sabemos cómo atender a estas mujeres, lo que falta es extender esta iniciativa por todo el país. También quiero soñar con impactar Latinoamérica y, por qué no, África.