Más plata que un Nobel

En los últimos dos años han surgido galardones que triplican el dinero que ofrecen los Premios Nobel y amenazan su prestigio.

Las mejores mentes, dijo en alguna ocasión el multimillonario ruso Yuri Milner, “deberían recibir al menos la misma cantidad de dinero que cualquier comisionista de Wall Street”. Para demostrar que su solidaridad con los científicos era mucho más que palabras, creó en 2012 el premio Fundamental Physics, que entrega tres veces más dinero que un Nobel.

Milner no es el único multimillonario que se ha metido la mano al bolsillo en los últimos dos años con la idea de convertirse en mecenas de la ciencia. También lo hicieron el taiwanés Samuel Yin, cabeza del grupo Ruentex, quien financia el premio Tang, que otorga US$1’675.000, mientras los reyes de internet, Art Levinson, Anne Wojcicki, Mark Zuckerberg, Priscilla Chan y Yuri Milner crearon el premio Breakthrough in Life Sciences, con una bolsa de US$3 millones.

“Queremos crear superhéroes de la ciencia”, dijo tiempo atrás Anne Wojcicki, biotecnóloga y esposa de Sergei Brin, cofundador de Google. Pero no todos están de acuerdo en que ese sea el efecto de estos premios multimillonarios. Frank Wilczek, físico del Instituto Tecnológico de Massachusetts y ganador del Premio Nobel en 2004, comentó a la revista Nature que le parecía ofensivo “que ciertas personas estuvieran intentando borrar el prestigio del Nobel o comprarlo”. También criticó que estos nuevos premios fueran más un alimento para el ego de los promotores que un impulso para la ciencia.

Craig Venter, el padre del genoma humano, se sumó al debate asegurando que admira a los billonarios que han decidido promover la ciencia, pero advirtió que ese esfuerzo sólo tiene sentido si el dinero se destina a financiar nuevas investigaciones y no a comprar una casa lujosa.

Pero las preguntas que se hacen desde distintos sectores van más allá. Peter Woit, matemático de la Universidad de Columbia en Nueva York, criticó, a través de la misma revista, que en el caso del premio Fundamental Physics se han premiado ideas que no han sido completamente demostradas por la ciencia, refiriéndose a la teoría de las cuerdas.

Por su parte, Lars Heikensten, director ejecutivo de los premios Nobel, defendió la histórica labor de esta fundación asegurando que “hemos estado en este negocio durante los últimos 110 años y pensamos hacerlo por siempre”.

Hans Clevers, genetista molecular del Instituto Hubrecht en Holanda, terció en la disputa argumentando que será el tiempo y no el dinero lo que defina el prestigio de cada premio: “Los nuevos premios podrán rivalizar en prestigio con los viejos premios dentro de unos 30 años, si es que logran identificar de forma consistente ganadores de gran calibre”.

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