Medicina pensada en español

Antonio Campos, integrante de la Real Academia Nacional de Medicina de España, cuenta cómo se elaboró el primer diccionario de términos médicos en nuestro idioma.

Recientemente la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANM) celebró el lanzamiento del primer diccionario de términos médicos “pensado y escrito en español”. La noticia tuvo eco en el mundo de habla hispana porque se trataba de una edición pionera en este género (con versiones impresa y on line). Porque significaba, además, un trabajo de investigación de seis años que finalizó con la compilación de 51.727 entradas, 25.435 sinónimos y variantes léxicas, información etimológica e histórica de 6.672 términos y 27.000 observaciones lingüísticas y técnicas sobre el uso correcto de éstos.

¿Cómo fue el proceso de este minucioso trabajo que Manuel Díaz-Rubio, presidente de la RANM, calificó como “el más ambicioso publicado hasta la fecha”? El profesor Antonio Campos, académico de la RANM y co director del Diccionario, habló con El Espectador.

¿Cuál fue la principal motivación de este trabajo?

El diccionario llega en un momento en el que internet y las nuevas tecnologías han derribado todas las barreras. El momento actual también está marcado por el empuje creciente de la medicina y la investigación biomédica en España e Hispanoamérica. El español continúa siendo una lengua en expansión en el mundo, que hablan más de 400 millones de personas, entre ellos un millón de profesionales de la salud.

¿Cuál fue la metodología utilizada?

Se utilizó el índice de frecuencias en su uso en sus distintos sinónimos. Ese criterio se estableció al comienzo, de forma que la incorporación de términos no ha sido caprichosa ni ha obedecido al interés concreto de los académicos. Se buscó además equilibrar las distintas áreas temáticas y especialidades.

Cada país y cada cultura utilizan una terminología específica en algunos casos, ¿cómo llegaron a un consenso?

Afortunadamente el idioma español es muy homogéneo en general y mucho más si se trata de un lenguaje técnico como lo es el médico. Por supuesto existen diferencias y el diccionario recoge muchas de ellas refiriendo las distintas formas de expresión de manera que el lector las conozca de forma simultánea. En futuras ediciones este tipo de términos se irá ampliando y en dicho proceso van a intervenir todas las academias de medicina latinoamericanas.

¿Están incluidos los términos de la medicina popular?

Es un diccionario especializado restringido a la medicina, a sus especialidades y a sus ciencias más afines. Las definiciones del mismo poseen por ello rigor científico, homogeneidad y coherencia interna. El público en general puede encontrar allí conceptos y datos precisos, y esto es especialmente importante en un mundo estrechamente conectado a internet, en el que los términos médicos no siempre están científicamente contrastados.

¿Cómo va a funcionar su actualización?

En medicina suceden los avances a gran velocidad; cualquier obra de esta naturaleza está sujeta a una necesidad casi constante de actualizarse. Es un reto que asumimos y por esto ya se ha comenzado a trabajar en la segunda edición. Sin embargo, la versión electrónica podrá actualizarse más rápidamente y los lectores tendrán las posibilidad de hacer sus aportes a través de la página web de la Academia. Estas aportaciones pasarán a las comisiones académicas y lexicográficas para su estudio.

Ustedes dicen que esta es la más ambiciosa obra de lexicografía médica, ¿por qué?

Para empezar, es la primera obra de referencia de la lexicografía médica en español y por tanto va a ser una herramienta fundamental para la normalización de la terminología médica en nuestro idioma. Además, es el primero que incluye términos nacidos en nuestro ámbito cultural; el primero que recoge, como se merecen, las trayectorias de grandes nombres de la medicina española e hispanoamericana; hemos hecho además un esfuerzo por sumar a las definiciones, etimologías y equivalencias en inglés, numerosas observaciones y recomendaciones de uso, que alertan de errores comunes.

Temas relacionados
últimas noticias

El café y las montañas