"No se debe repetir el modelo de San Andrés"

El barranquillero y codirector del Banco de la República habló sobre los retos de desarrollo de la Costa Caribe.

Este año, el codirector del Banco de la República, Adolfo Meisel, recibió una distinción que lo hizo sentirse más costeño que nunca. Fue nombrado “ciudadano ejemplar del Caribe” por parte del Observatorio del Caribe Colombiano, la Cámara de Comercio de Cartagena y el Círculo de Obreros de San Pedro Claver.

Meisel se ha dedicado a explorar la cultura de la costa Caribe en casi todas sus dimensiones: literaria, histórica, gastronómica y, principalmente, económica. En decenas de artículos y dos libros (“El rezago de la costa Caribe colombiana” y “¿Por qué perdió la costa Caribe el siglo XX?”, ha explicado su visión sobre el pasado y presente de la región.

¿Cuál es la mayor debilidad de la región Caribe en cuanto a manejo territorial?

Creo que hay una debilidad institucional que no es sólo del Caribe. En especial, en lo que tiene que ver con manejo ambiental que depende de las corporaciones regionales que son unos entes que, por un lado, fragmentan mucho las responsabilidades y, por otro, han sido capturadas por grupos, cuyo principal objetivo no es el beneficio público.

¿Qué tan distintas son las visiones de desarrollo entre los diferentes departamentos de la costa?

No creo que ninguno se destaque por las bondades de las políticas seguidas. En el caso particular de Cartagena, creo que la ciudad es un desastre ecológico desde el punto de vista de la contaminación de los cuerpos de agua que la rodean y está poniendo en jaque su competitividad.

¿Qué lugares en los que pasó su niñez han sido afectados por un mal modelo de desarrollo?

La Bahía de Cartagena. Yo de niño buceaba en Castillo Grande y sacábamos pescado. Y por supuesto, las Islas del Rosario. Lo que más llamaba la atención era la abundancia de erizos. Los erizos se han muerto, han desaparecido.

Hablemos sobre la relación de algunos sectores económicos y su impacto ambiental. Por ejemplo, minería.

El impacto de la minería lo ve uno a lado y lado de las vías por las que se transporta. Eso se podría mitigar con medidas sencillas.

¿Y el desarrollo urbanístico?

Creo que no se deben cometer los errores del pasado. Por ejemplo, en San Andrés, cuando ocurrió el boom de construcción, se invadió la línea de playa.

¿El manejo de regalías está bien planteado?

Creo que la reforma de regalías es un avance muy importante. Hoy estamos mejor que antes. La costa Caribe, en conjunto, fue una de las que más ganó.

¿Cómo conciliaría la visión que tienen grupos indígenas o minorías en la costa con la del desarrollo a gran escala?

En el caso de La Guajira, tengo la percepción de que ha habido un entendimiento en alguna medida. Esa ha sido una empresa que ha sabido manejar eso. Hay otras que por su dinámica empresarial le ponen menos atención.

¿No cree que por darle prioridad a una actividad económica se sacrifican otras igualmente importantes? Santa Marta, por ejemplo, ha perdido competitividad turística por culpa del carbón.

La forma en que se ha hecho el embarque de carbón es antitécnico. Si a mí me preguntaran cómo debería ser el manejo ambiental de una región, diría que debería existir una entidad suprarregional.

En San Andrés y Providencia hemos visto un experimento histórico interesante. Y es que diferentes políticas resultaron en modelos de desarrollo completamente opuestos.

Ese no fue un modelo que se montó deliberadamente. Eso fue un accidente histórico. Ahí hay dos islas, dos modelos. Ambas sujetas al régimen de puerto libre. Pero en la medida en que el puerto libre despegó en San Andrés y no en Providencia, con el paso del tiempo el contraste tan grande entre las dos islas envalentonó a la dirigencia local de Providencia al cerrarse un poco. Creo que hoy en día hay una claridad de que no se debe repetir el modelo de San Andrés.

¿Si tuviera el poder para arreglar un solo problema de desarrollo en la costa Caribe, cuál sería?

Yo creo que principal problema es el nivel de capital humano. Tiene coberturas bajas en primaria, secundaria, educación superior. Resultados malos en calidad.