Objetivo: que no sea necesaria la ayuda

Brindar apoyo en lo relacionado con las víctimas del conflicto y la problemática de tierras en Colombia es uno de los principales temas a los que está dirigida la cooperación de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.

La cooperación internacional ha sido una ayuda invaluable a la hora de enfrentar algunos problemas económicos, políticos, democráticos o ambientales en las naciones en desarrollo. Durante décadas, Colombia ha sido uno de los principales objetivos de los cooperantes. Paradójicamente, los éxitos económicos de los últimos años podrían significar el fin de esa ayuda. Mark Feierstein, administrador adjunto para América Latina y el Caribe de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), le contó a El Espectador cuáles son los retos de la cooperación en la región.

¿Cómo ve EE.UU. la cooperación con Colombia y los países de América Latina?

Más que beneficiarios, lo que tenemos en Colombia y en otros países son socios. Trabajamos con gobiernos y con el sector privado. La idea principal es fortalecer las instituciones locales para que cada país pueda ser responsable de su desarrollo en los ámbitos nacional y local. Mucha gente piensa que la Usaid da asistencia o regala cosas, pero esa no es la idea.

¿Qué retos ve para la cooperación Sur-Sur?

La cooperación Sur-Sur la vemos de forma muy positiva; es algo en lo que hacemos hincapié. Países como Colombia, Brasil y Chile tienen mucho para compartir. Colombia está trabajando, sobre todo, en temas de seguridad, especialmente con los de Centroamérica.

¿Hacia dónde se orientará la cooperación con Colombia?

Ayudamos al Gobierno a restablecer la presencia civil en zonas que antes estaban ocupadas por el conflicto. Estamos apoyando el esfuerzo del Gobierno para tratar los temas de las víctimas y la tierra. También trabajamos en asuntos de medio ambiente.

¿Qué tanto orientará la cooperación el tema de cambio climático y medio ambiente?

Eso es muy importante. Trabajamos con gobiernos nacionales y locales para prevenir la deforestación. Asimismo, con las comunidades para establecer métodos que mantengan los bosques de una manera sostenible.

¿Cuáles obstáculos se presentan para hacer efectiva la cooperación?

Eso depende del contexto de cada país. Hay instituciones muy débiles que no pueden llevar a cabo programas de desarrollo. Otro problema serio, a veces, es que los países no cuentan con los recursos para promover su propio avance. Además, otro de los mayores obstáculos es que la gente espera progreso de un día para otro y el proceso de desarrollo es a largo plazo; requiere paciencia y compromiso. Sin embargo, la falta de voluntad política es la traba más importante. Sin ella es muy difícil promover el desarrollo.

¿Y cómo está nuestro país en este último aspecto?

Colombia está llegando a un momento en el que no necesitará ayuda del exterior. Hay proyectos que hace diez años la Usaid financiaba en un 90% y ahora Colombia los financia. El motivo del desarrollo es llegar a un punto en el que la asistencia exterior no sea necesaria y Colombia, al fortalecer sus instituciones, sumado al hecho de que está invirtiendo sus propios recursos, se ha convertido en un gran ejemplo.

Una de las críticas es que parte del dinero para cooperación se queda en el camino. ¿Cómo hacer esto más eficaz?

Tenemos un proyecto para cambiar eso. La Usaid canaliza el 10% de los fondos a través de las instituciones locales. Queremos que esa cifra suba a 30% en cuatro años. Entonces vamos a triplicar la cantidad de recursos destinados a instituciones locales.

Muchos cooperantes cierran su ayuda en países con buen desarrollo, pero algunos aún tienen grandes brechas socioeconómicas. ¿Cómo entiende este problema?

El motivo de desarrollo es llegar a un punto donde no sea necesaria la ayuda exterior. Países como Chile y Argentina ya no reciben asistencia nuestra y son unos de los más exitosos. Acabamos de cerrar nuestra oficina en Panamá hace un mes. Eso significa que hay recursos y voluntad política para asumir sus propios desafíos.

¿Cuál es el papel de la cooperación privada?

No hay desarrollo estable sin el papel del sector privado, porque es el que sostiene el crecimiento económico a largo plazo y crea empleo. Ahora estamos más con ellos. Por ejemplo, en agricultura colaboramos con empresas para ayudar a campesinos a aumentar su producción. En el tema de violencia en Centroamérica, estamos con el sector privado entrenando a la juventud en riesgo, para que puedan conseguir empleo y así evitar una vida de crimen.

En términos de programas ambientales, ¿cuáles son los más atractivos para países como Estados Unidos?

La Usaid ha tenido desde hace muchos años un compromiso fuerte con el control de la biodiversidad, porque está vinculada al desarrollo sostenible. Recientemente Estados Unidos ha constituido programas de apoyo para enfrentar los impactos de cambio climático. Esos programas buscan bajar los riesgos provenientes de desastres naturales, como inundaciones y huracanes.

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