La otra licencia del Tayrona

En 2009, el Minambiente autorizó a Julio Sánchez Sierra para hacer uno.

El revuelo que ha causado la propuesta de construir un proyecto hotelero en predios del Parque Nacional Tayrona tiene un antecedente reciente que pasó completamente inadvertido para la opinión pública y constituye un ejemplo más del complejo problema de propiedad de tierras dentro de la reserva natural.

El 3 de abril de 2009, el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial otorgó una licencia ambiental al empresario samario Julio Sánchez Sierra para desarrollar un proyecto ecoturístico de seis a ocho ecohabs, en dos pequeñas ensenadas localizadas en el costado noroeste de la Bahía Concha en el Parque.

El Ministerio negó inicialmente la construcción de un muelle, una cabaña administrativa y plataformas “para tomar el sol” a lo largo de las Playas Ciruelos 1 y Ciruelos 2 incluidas en el diseño del proyecto. Pero, meses más tarde, tras un recurso de reposición interpuesto por Sánchez Sierra el Ministerio autorizó la ejecución total del proyecto ( 8 de septiembre de 2009). Sánchez, a través de sus abogados, reclamaba que estas construcciones adicionales no generarían un impacto negativo sobre el ecosistema.

El proceso de autorización se inició cuando el ministro de Ambiente era Juan Lozano y concluyó un mes después de que éste anunciara su retiro de la cartera. El documento fue firmado por la entonces directora de licencias Diana Marcela Zapata.

“Si a ellos le dieron un permiso, por qué no a otros, es lo que deben estar preguntándose algunos de los propietarios de predios dentro del parque”, plantea Margarita Pacheco, urbanista y experta en temas ambientales. En su opinión, el gran problema de fondo en el Parque Tayrona es la falta de información sobre la propiedad de los predios.

Aunque no existe un registro preciso, se calcula que el 90% del territorio del parque está en manos de privados. Y comprar esos predios superará en más de tres veces todo el presupuesto anual que recibe la Unidad Nacional de Parques Nacionales.

¿Podría cualquiera de estos propietarios reclamar el derecho a un proyecto ecoturístico? Carlos Costa, exviceministro de Medio Ambiente y quien sucedió a Juan Lozano, explica que dentro de las actividades humanas permitidas en un Parque Nacional están la investigación y el ecoturismo. Pero cada vez que se va a aprobar un nuevo proyecto es necesario medir la capacidad de carga del ecosistema. “Si ya hay un proyecto, el siguiente debe tener en cuenta que no exceda esa capacidad”, señaló Costa.

Enfatizó, además, que “una cosa son unos pocos ecohabs y otra un proyecto hotelero de gran envergadura”.

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