Precisiones sobre la medición del hambre

La inseguridad alimentaria de Colombia, reportada por la Encuesta Nacional de la Situación Alimentaria (Ensin 2010), es del 42,7%.

“La escala del hambre” debe ser complementada con otras mediciones, como el estado de nutrición.
“La escala del hambre” debe ser complementada con otras mediciones, como el estado de nutrición.

A propósito del informe publicado el 15 de enero bajo el título “Colombia no sabe cuánta hambre padece”, en la sección Tema del Día, quisiéramos hacer algunas precisiones para aclarar que, como docentes investigadores del panorama nutricional del país, no nos sentimos identificados con lo que expresa la noticia en la que aparecemos citados.

En principio, nos parece sensato evidenciar que El Espectador se interesó en hablar de las supuestas inconsistencias que encierran las escalas con las que se mide el hambre en Colombia al conocer una nota publicada el 11 de enero por la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional (Unimedios). Este artículo, en el que aparecemos referenciados como fuentes (aunque no fuimos consultados), asegura que hay vacíos en las cifras de inseguridad alimentaria y nutricional del país. La nota fue elaborada por Unimedios sin que tuviéramos algo que ver con lo que allí se afirmó. El artículo del 11 de enero reúne información errada y desactualizada y fue publicado sin que nos enteráramos.

Ahora, en la nota que publica El Espectador, el medio asegura que luego de conversar con nosotros pudo concluir que la metodología con que se calculó el índice de seguridad alimentaria de Colombia, entre 2005 y 2010, “está lejos de entregar un panorama preciso sobre la verdadera situación dentro de las familias” Quisiéramos aclarar que esta afirmación no refleja la posición que durante años hemos expresado en distintos espacios académicos.

Lo que realmente consideramos es que la escala que se utilizó (conocida como “la escala del hambre”) debe ser complementada con otras mediciones, como el estado de nutrición, el nivel socioeconómico y de desempleo y el consumo de alimentos, para entregar un panorama más preciso y medir con mayor especificidad la inseguridad alimentaria de Colombia, que, según la cifra oficial (INSA), reportada por la Encuesta Nacional de la Situación Alimentaria (Ensin 2010), es del 42,7%.

Nosotros, los profesores Sara del Castillo y Óscar Herrán, delegados de las universidades Nacional e Industrial de Santander, fuimos asesores de esta última encuesta, por lo tanto respaldamos los métodos propuestos allí y los resultados alcanzados, al igual que reconocemos el rigor del trabajo que vienen haciendo la Universidad de Antioquia, Profamilia, el Instituto Nacional de Salud, el Ministerio de Salud y Protección Social y otros en lo referente a la medición relacionada con la seguridad alimentaria y el estado de nutrición de Colombia.

Es por eso que en una investigación que realizamos en 432 hogares de Bogotá, Bucaramanga, Tenjo y Sibaté, donde estudiamos cinco métodos para calcular la inseguridad alimentaria del hogar, afirmamos que para establecer la magnitud de la INSA también se pueden utilizar otros métodos con información secundaria, como la recolectada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), los precios de bienes y servicios y el índice de precios al consumidor (que permite monitorear mensualmente el precio de las canastas básicas alimentarias a nivel local, regional, nacional). Sin embargo, todos estos índices deben ser complementados de manera sistemática para respaldar las decisiones de política pública en un tema tan sensible para el país como lo es hoy por hoy la inseguridad alimentaria de Colombia.

Sara del Castillo, coordinadora del Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obsán). 

Óscar F. Herrán, Director del Observatorio Epidemiológico de Enfermedades Cardiovasculares de la UIS. 

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