Promesa de las marcas deportivas

Ante la presión de Greenpeace, las multinacioanales se comprometen a proteger el medio ambiente.

La imagen es sencilla: una empresa —respetada, popular y millonaria— descubierta ante sus consumidores. La pregunta es también muy simple: ¿qué haría?

Ésa es la estrategia sutil de Greenpeace. En julio, esta organización ambiental reveló que las sustancias vertidas por grandes compañías de ropa contaminaban los ríos de China. Puma y Nike, semanas después de las denuncias de Greenpeace, prometieron retirar todas las sustancias tóxicas de sus productos para 2020. Y ahora Adidas hará lo mismo.

En un comunicado, Adidas dijo que creará una lista de “programas y acciones” para lograr su meta final: cero químicos peligrosos. Greenpeace espera que no se quede en promesa: “En las próximas semanas estaremos observando de cerca —aseguró en su página web— para asegurarnos de que las marcas de ropa líderes conviertan sus palabras en acciones”. Greenpeace no sólo ha señalado a las empresas que afectan la naturaleza y la salud, sino que apela a la popularidad de las empresas y les cuenta a los consumidores qué marcas tienen conciencia ambiental. Y ha tenido resultados: además de estas tres empresas, las marcas Lacoste, G-Star Raw, Uniqlo y Li Ning, de China, conversarán con Greenpeace.

Fregar las ropas

Adidas comienza a tomar medidas desde ahora, pese a que el plan definitivo de acción verá la luz en siete semanas. Por ejemplo, afirmó que avisará a sus proveedores que deben eliminar las sustancias tóxicas y reemplazarlas por químicos bondadosos con la naturaleza. Aunque Adidas no afirmó que cortará relaciones con las empresas que no cumplan este requisito, esta es una manera de que las empresas subcontratadas reduzcan el uso de ciertas sustancias. Año a año, Adidas informará qué sustancias utiliza en su proceso de producción.

De este modo, Adidas responde al informe de Greenpeace “Dirty Laundry”, publicado en julio. Allí, la organización ambiental señalaba a dos empresas textileras de China de contaminar las aguas de los ríos Yangtze y Pearl con residuos de perfluorocarbonos y alkifenoles, que perjudican los procesos hormonales en humanos. Ambas empresas son proveedoras, a través de subcontratos, de productos para Nike, Abercrombie, Calvin Klein, Converse, entre otras.

Greenpeace, sin gritar demasiado y con una investigación sustentada, exhorta a las empresas a cuidar la naturaleza. Luego del escarmiento a varias de las más grandes empresas de ropa en el mundo, ¿podrá atraer a aquellas todavía incrédulas?

 

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