Retratos de la migración negra

La muestra fotográfica devela experiencias de vida de la población negra urbana que llegó a Bogotá entre 1940 y 1960.

Una maestra negra sobresale entre este grupo de alumnas.

Es difícil calcular cuántos habitantes negros del Pacífico, el Caribe, el Cauca y el Valle del Cauca armaron maletas entre los años 40 y 60 del siglo pasado para buscar una vida distinta en Bogotá. (Vea acá la galería de imágenes que devela la experiencia de la población negra que arribó a la capital entre 1940 y 1960).

Fueron cientos los que dejaron el mar y la tierra caliente para mudarse a la capital. Hubo maestras, amas de casa, gente de negocios, activistas y niños, pero son pocos los registros fotográficos que se conocen sobre cómo lucían estas familias colombianas.

“Bogotá tiene una población negra relevante y significativa, pero esta presencia ha sido ignorada”, dice la investigadora Mercedes Angola, docente de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional.

Durante tres años, la profesora reunió, junto con el también investigador Maguemati Wabgou, una serie de registros audiovisuales y más de cincuenta fotografías que revelan la vida de 25 familias que migraron durante esas tres décadas.

El material, que se expondrá hasta marzo del próximo año en el Claustro de San Agustín (Bogotá), les permitirá a los espectadores viajar por la memoria ajena de estas familias para recorrer —a la velocidad que permita la curiosidad— sus estilos de vida, la moda, sus puntos de encuentro, sus roles profesionales y su intimidad.

* Estas fotografías hacen parte de los álbumes fotográficos de las personas entrevistadas en el proyecto y la exposición Presencia negra en Bogotá.