Tecnologías para cambiar la vida

La revista 'Technology Review' del MIT echa una mirada a los más recientes avances.

Gracias a una máquina que procesa el ADN más rápido que cualquier otra, científicos de Estados Unidos han podido atrapar la estructura genética de los tejidos cancerosos y, así, proponer tratamientos y medicinas más personalizadas.

Esa es sólo una de las 10 tecnologías emergentes que presenta la revista Technology Review, que las elige con base en una pregunta: ¿cambiarían o no nuestra vidas?

No faltan ejemplos: mientras que los sistemas de computación ayudan a la medicina, también contribuyen a, por ejemplo, aprovechar la energía que sobra de los paneles solares en una residencia y cargar un carro eléctrico que, a su vez, podría tener baterías que ocupen menos espacio, reduzcan su precio y aumenten su eficacia.

La vida cotidiana también está involucrada. A través de Facebook, las compañías podrían conocer nuestros gustos y conformar índices para personalizar, cada vez más, los productos, y con el movimiento de una mano en el aire podríamos cambiar de canal. Las nuevas tecnologías prometen y han mostrado resultados, pero ¿qué tienen que ver con nuestras vidas?

Mover sin tocar

Alexander Shpunt desarrolló PrimeSense, un sistema que permite controlar un computador sin tocarlo. Dicha tecnología, implementada con el Kinect de Xbox, podría aplicarse en los autos y las pantallas de información de los centros comerciales.

Quizá, dice Shpunt, un día se pueda manejar la pantalla del televisor sin control remoto.

Shpunt estuvo cinco años estudiando y desarrollando este modelo, que observa el mundo en tres dimensiones. Cuando detecta la profundidad, registra los movimientos en la pantalla sin necesidad de conexión física.

Baterías para carros eléctricos

La parte más cara de un automóvil eléctrico es la batería. Ann Marie Sastry quiere reducir su tamaño y su eficiencia, reemplazando su fuente de energía por baterías en estado sólido. Por eso creó Sakti3, una empresa dedicada a desarrollar este tipo de batería, basada todavía en la tecnología ion litio de las baterías comunes pero que resiste, en ocasiones, situaciones de carga y descarga. De esa manera, podría aumentar su capacidad de energía e incluso disminuir su precio en el mercado.

“Si su objetivo general —afirma Sastry— es cambiar la manera en que la gente conduce, sus criterios no pueden seguir siendo la mejor densidad de energía jamás alcanzada, el mayor número de ciclos. El criterio final es la asequibilidad, es un producto que posea el rendimiento necesario”.

¿Qué les gusta?

Bret Taylor, de Facebook, creó un botón mágico para la red: ‘Like’, una mano con el dedo pulgar levantado que aprueba una canción o un video y que, de paso, ayuda a rastrear las preferencias de los usuarios y a crear un índice para personalizar los productos.

Sistemas seguros

Para evitar que alguien altere los sistemas digitales del vehículo y provoque un accidente, June Adronick, investigadora australiana, está creando un software que permita verificar posibles vulnerabilidades de los sistemas operativos.

Una nueva forma de leer el ADN

Para ganar la carrera del genoma humano, Craig Venter impuso un método práctico: romper en pequeños pedazos todo el ADN, descifrar cada fragmento y luego armar el rompecabezas. El problema, a los ojos de Stephen Quake, un biofísico de la Universidad de Stanford, es que se olvidó de que el ADN de los seres humanos viene empaquetado en cromosomas apareados, como las teclas blancas y negras de un piano, y al leerlo es necesario separar unos de otros para entender la forma en que interactúan.

Para enmendar el error de lectura, Quake trabaja en el diseño de un minúsculo chip, que parece en realidad un complejo laberinto de pequeños canales, cámaras y bombas, conectados a delgados tubos plásticos que controlan más de 650 válvulas. El objetivo: capturar cada cromosoma para luego secuenciarlo.

Bacterias y biocombustibles

Nadie había podido crear un genoma completo. Daniel Gibson, en su laboratorio del Instituto J. Craig Venter, lo logró. Gibson tiene un cultivo de bacterias con un genoma por completo artificial, que creó luego de unir fragmentos de ADN con células de levadura. Sus colegas están utilizando este método para producir vacunas contra la gripa. Si hicieran cadenas más extensas de ADN, crearían células que produzcan biocombustibles y medicamentos. “Todavía estamos en las primeras etapas y no sabemos cuáles son los límites”, afirma Gibson.

El mapa genético del cáncer

Con una máquina que lee el ADN mil veces más rápido y a menor costo, el Instituto del Genoma de la Universidad de Washington dibujó la estructura genética de varios tejidos cancerígenos para buscar mutaciones. De esa manera, los investigadores, liderados por la doctora Eliane Mardis, ayudarían a identificar los tratamientos y los medicamentos más adecuados para cada paciente.

Ya es una técnica común en la oncología. Si Mardis y su equipo logran determinar las mutaciones que alimentan al cáncer, sin confundirlas con los errores frecuentes que se producen durante la secuenciación, también les develaría algo más interesante: la forma en que el cáncer se desencadena.

Programas grandes, aparatos pequeños

Steve Perlman desarrolló Autodesk Maya, que desde una nube en la web descarga los programas a tabletas o teléfonos inteligentes. Así, por ejemplo, podría utilizarse un programa de edición de video desde una tableta sin que ocupe demasiado espacio o podría verse un video como en un DVD.

Para ello, habría que responder a la mirada del usuario en menos de 80 milisegundos. Si mueve una imagen y esta se retrasa, “el cerebro se desvía”. Con el tiempo, según Perlman, “cualquier dispositivo móvil será capaz de ofrecer un gran nivel de potencia de cómputo a cualquier persona”.

Información más segura

Para que las empresas puedan subir la información de sus bases de datos a la web con toda confianza, Craig Gentry creó un sistema de cifrado doble, que utiliza una operación matemática y su resultado para guardar la información.

Aunque la forma de cifrar es “un poco complicada”, gracias al cifrado homomórfico, como lo bautizó Gentry, una empresa sube los datos de sus empleados a la nube de información en la web para tenerla siempre disponible sin exponer la información.

Aprovechar la energía

Alex Huang, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, creó un transformador que adecúa el voltaje a los hogares y oficinas. Además permite, por ejemplo, cargar un carro eléctrico aprovechando la energía que sobra de los paneles solares en las residencias.

El transformador inteligente de Huang busca registrar el flujo de la energía, aprovechar y estabilizar la red y equilibrar la oferta y la demanda.

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