Tener sexo quema más calorías que caminar

Imagine que su médico le dijera: “Salga a correr tres veces por semana y acuéstese con su pareja al menos una vez cada tres días”.

Correr es más efectivo para perder calorías que caminar y tener sexo. / 123rf

No es una fantasía tan ridícula como pudiera parecer, a juzgar por los resultados de un estudio que mide la energía consumida durante el sexo: no cabe duda de que tener relaciones sexuales en pareja quema calorías, pero no tantas como cuando se trota.

Aunque se ha especulado mucho sobre el gasto energético del sexo, hay muy poca literatura científica que ayude a establecer parámetros claros. Con la idea de aportar algo de información válida, un equipo de investigadores de la Universidad de Quebec, Canadá, midió las calorías que 21 parejas heterosexuales jóvenes (entre 18 y 35 años) y sanas (no sedentarias y sin disfunciones sexuales) perdían durante el sexo hasta que al menos uno de los dos llegaba al orgasmo.

Lo hicieron hasta cuatro veces por cada pareja: 84 encuentros que sirvieron para hacerse una idea razonablemente sólida de lo que consume el cuerpo con esta actividad. Por primera vez, y gracias a la libertad de movimientos que permiten unos brazaletes, estos encuentros pudieron realizarse en la intimidad del hogar.

No es difícil suponer que las parejas son más libres de expresarse sexualmente en casa que frente al laboratorio en el que se habían hecho hasta ahora los estudios previos. Además, también por primera vez, se calculó el gasto de calorías que supuso este despliegue sexual, así como la intensidad del ejercicio realizado. El encuentro sexual se contaba desde el calentamiento previo, lo que dio un promedio de 25 minutos (entre 10 y 57 minutos, que fue el más largo). Esta información fue comparada con personas que estuvieron 30 minutos corriendo sobre una cinta a una intensidad moderada.

De media, los hombres gastaron 101 calorías por encuentro sexual (4,2 por minuto), mientras que las mujeres quemaron 69 calorías (3,1). Durante la media hora de carrera moderada en la cinta, los hombres habían quemado 276 calorías de media (9,2 por minuto) y las mujeres 213 (7,1).

Uno de los hombres estudiados llegó a gastar 306 calorías durante un coito, lo que demuestra —además de su entrega y pasión— que incluso puede quemarse más energía que corriendo.

“Por comparación, el nivel de intensidad que se ejerce durante la actividad sexual podría ser mayor al de caminar a unos 4,8 kilómetros por hora, pero inferior al de correr a 8 km/h”, apunta el estudio, situando el ejercicio físico del coito por encima de una caminata de media hora. Los jóvenes que se prestaron para la prueba también respondieron a una encuesta, de cuyos resultados se deduce que pocos se sentían más cansados con el sexo que corriendo (5%) y que únicamente un tercio de la muestra (37,5%) tuvo la sensación de que era un esfuerzo comparable.

También resulta llamativa la diferencia de gasto energético entre hombres y mujeres: ellos consumen un 45% más de energía calórica que ellas. ¿Se esfuerzan más? Antony Karelis, líder del estudio, reconoce que es un aspecto que deberá analizar en el futuro.

“El nivel de intensidad durante la actividad sexual representó más de dos tercios de la intensidad de la cinta de ejercicios. Todos estos resultados sugieren que la actividad sexual puede considerarse, a veces, como un ejercicio importante”, se atreven a concluir los autores en su estudio.

La diferencia radica en que las 42 personas estudiadas coincidieron abrumadoramente en que acostarse con su pareja era mucho más placentero que correr. “Esto puede orientar a los profesionales de la salud a la hora de recomendar hábitos saludables a sus pacientes: resulta más apetecible que pasar 30 minutos sobre una cinta para correr”, concluye el investigador.

 

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