Un hombre, 150 hijos

En Colombia, como en EE.UU., la ley no establece cuántos se benefician por cada donante.

Que un solo donante de esperma en Estados Unidos tenga 150 hijos es señal de que existen problemas en la legislación que regula estos procedimientos y, sobre todo, de que no se están midiendo las consecuencias médicas que esto podría conllevar.

La historia, contada por el New York Times, es de esta suerte: Cynthia Daily tenía un hijo, producto de un donante anónimo. Quiso buscar a los medio hermanos de su hijo y encontró que el donante —identificado con un número— había puesto su semilla para 150 bebés. Y que hacen falta más.

En Estados Unidos la inseminación artificial es una tendencia que crece, pero que no está suficientemente regulada. De modo que los padres están preocupados, no sólo porque no conocen muy bien las consecuencias de que un sólo hombre done tanto esperma, sino que temen que sus hijos cometan incesto sin saberlo o que, quizá, “enfermedades extrañas” se expandan en la sociedad, teniendo en cuenta que varios medio hermanos pueden vivir en una misma zona.

Curarse en salud

Pablo Gómez, médico urólogo de la Unidad de Fertilidad de la Clínica Marly, afirma que, más que un problema médico, lo que sucede en Estados Unidos podría resultar en un lío legal, pues no todos los donantes están obligados al anonimato y no es descabellado pensar —según Gómez— que algunos beneficiados querrían reclamar los derechos paternales. Pero Carlos Jiménez, coordinador de la Unidad de Fertilidad de Profamilia, piensa que sí habría complicaciones de salud. “Las probabilidades de entrecruzamiento de hermanos son altas —afirma—, aunque se hable de Estados Unidos”.

Por otro lado el New York Times señala que la respuesta es revisar la legislación. “Ahora creo —dijo Robert Brzyski, presidente de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva— que es necesario rehacer los criterios y las políticas acerca del número apropiado de hijos por cada donador”. Si bien en otros países (como Suecia o Francia) los donadores tienen un límite de procreación, en Estados Unidos no existe un tope establecido por la ley.

¿Y Colombia?

En Colombia, dice Gómez, el donante de esperma sólo puede tener seis hijos. “Puede llenar muchas pajillas (tubos con semen), pero hay una obligación legal y tiene que parar”.

En cambio, Jiménez aclara que no hay legislación sobre el tema en Colombia y que cada institución decide cuántos embarazos corresponden a cada donante. “No es lo mismo tener donantes aquí o en Bucaramanga; depende de la población”. Y calcula, además, que en Colombia hay 300 nacimientos, al año, por semen donado.

La inseminación artificial es una opción que, como recalca Wendy Kramer, fundadora del Donor Sibling Registry, hay que regular. Los padres “piensan que quizá existe algún medio hermano, pero van a nuestra página y se encuentran con que su hija, de hecho, tiene 18 hermanos y hermanas. Están muy asustados”.

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