Un movimiento a favor del sobrepeso

En Nueva Zelanda se realizó un evento en el que se reunieron personas que rechazan la idea de que la obesidad es una enfermedad.

Cat Pause, una estadounidense que sobrepasa los 130 kilos de peso, es la cara más visible de un nuevo movimiento que se quiere abrir paso en la academia así como en otros círculos sociales. ¿Su propósito? Reivindicar la gordura en medio de la epidemia de obesidad que afecta al mundo.

Pause se describe a sí misma como “gorda”, pero rechaza los términos “obesa” o “pasada de peso” porque convierten la condición en enfermedad. El pasado fin de semana se reunió con científicos y profesores de Australia y Estados Unidos, en la Universidad Massey de Wellington, para la primera conferencia que se lleva a cabo en Nueva Zelanda sobre esta nueva disciplina.

Los participantes discutieron temas como “El odio de los gordos y la izquierda en tiempos de la ‘epidemia de obesidad’” o “El papel del diagnóstico en la marginación de la corpulencia”.

“Una de las razones por las que tenemos tanto miedo y odiamos la grasa es que pensamos que podemos leer en el cuerpo de la gente”, explicó Cat Pause a la agencia AFP: “Cuando la gente ve un cuerpo como el mío, les dice que estoy mal de salud, que es un cuerpo enfermo. Les dice que no hago deporte y sólo como porquerías”.

De acuerdo con ella, ciertas personas son más gordas que otras y el ‘estudio de los gordos’ (fat studies) subraya la necesidad de que la sociedad acepte este hecho, en lugar de juzgar a los gordos y obligarlos a perder peso.

Su primer objetivo es reapropiarse de la palabra ‘gordo’, con el fin de que no sea utilizada como un insulto, un poco como la comunidad homosexual reivindicó el término queer (maricón). La gente habla ahora del “orgullo de ser gordo”, como existe el “orgullo de ser homosexual” (gay pride).

Para Andrew Dickson, profesor de la Universidad Massey, la industria alrededor de la pérdida de peso se ha construido sobre la inseguridad de las personas gordas: “Sabemos que el 95% de la gente que intenta perder peso va a fracasar”, comentó a AFP.

No será una lucha fácil la de estos nuevos militantes de la obesidad. Las consecuencias del sobrepeso en la salud de cualquier persona son evidentes y han sido demostradas hasta el cansancio por múltiples investigaciones médicas.

“No se trata sólo de ver lo que uno pesa con respecto a su estatura; se trata de saber también lo que sucede con el hígado, con el páncreas, en puntos que no son visibles”, advirtió Elaine Rush, nutricionista de la Universidad Tecnológica de Auckland, al enterarse de la reunión que tuvo lugar en su país.

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