Un río, muchas voces

Trece especialistas de distintas áreas se reunieron con el fin de buscar soluciones para la recuperación del río Bogotá. Sus propuestas serán entregadas a las entidades competentes.

Que el río Bogotá, el más importante de la capital, sea uno de los más contaminados del mundo dejó de ser una preocupación exclusiva de las entidades distritales. Hace algunos años, algunos grupos de ciudadanos han empezado a desarrollar iniciativas para cambiar el destino fatal que encuentra el río en su recorrido.

Uno de esos es el Jam de Ideas, actividad ciudadana en la que expertos de diversas disciplinas insisten en afrontar el tema con estrategias estructurales. Mayor integración de los bogotanos con la cuenca, acciones desde la fuente y recuperación biológica de sus aguas son algunas de sus propuestas.

Hace apenas un mes, el Gobierno y el Distrito firmaron un convenio para invertir $ 1,6 billones en la planta residual de Canoas, que estará lista en 2017 y que junto a la de Salitre —que funciona hace menos de una década— representaría la eliminación de la contaminación del río Bogotá. Todos quisieran creerlo, pero muchos lo dudan.

No es para menos, no es fácil que dos plantas de tratamiento liberen sus aguas de las 900 toneladas de residuos que recibe a diario. Todo indica que la solución para el río va mucho más allá de este sistema de tratamiento.

De esto están convencidos trece especialistas en el tema, que junto a decenas de ciudadanos se reunieron para proponer alternativas en el Jam de Ideas, que tuvo lugar la semana pasada en el centro de la ciudad en conmemoración del Día Internacional del Agua.

La idea se le ocurrió al arquitecto Iván Darío Solano, inspirado en los tradicionales jam musicales en los que cada músico se va uniendo al ritmo inicial. Esta vez los instrumentos fueron reemplazados por ideas. Su iniciativa, con el apoyo de la fundación Canto al Agua y del grupo Aterciopelados, representa la primera vez, en un espacio por fuera del ámbito oficial y académico, que los ciudadanos se congregan con el único objetivo de recuperar el río.

Artistas, músicos, biólogos, historiadores, representantes del Distrito y habitantes de la cuenca llegaron a la conclusión —muchas veces mencionada— de que las medidas deben empezar desde la reducción de residuos en la fuente y de la consciencia sobre la necesidad de una nueva cultura ciudadana, entre otras soluciones a una problemática que ya cumple más de cinco décadas sin muchos avances.

Solano es enfático. El río debe ser abordado como un ecosistema integral y no como una línea ajena a la ciudad. No se equivoca, en su cuenca, que abarca 42 municipios, viven cerca de nueve millones de personas. Sólo el 10% de los contaminantes que recibe el río son industriales, el resto corresponde a residuos domésticos.

El resultado del encuentro, que se hará anualmente, será entregado en próximos días en un documento a todas las entidades competentes. El 10 de abril se sembraran 70 árboles en el humedal La Conejera gracias a la campaña eko100t.com, a través de la cual miles de bogotanos hicieron sus aportes al Jam de Ideas a través Twitter. Las nuevas plántulas son un primer paso para convertir las ideas en acciones efectivas.

Temas relacionados