¿En qué va la reforma al Código Minero?

Aunque Minminas asegura que uno de los propósitos de la modificación es el desarrollo sostenible, expertos advierten que el proyecto es débil en protección ambiental.

Con la reforma al Código Minero está en juego la minería en ecosistemas como el páramo de Santurbán.  /Archivo
Con la reforma al Código Minero está en juego la minería en ecosistemas como el páramo de Santurbán. /Archivo

Si en algo han estado de acuerdo por estos días los expertos en medio ambiente y el Ministerio de Minas y Energía, es en la oportunidad que da la reforma al Código de Minas de transformar la manera en la que se ha venido haciendo minería en Colombia y de definir nuevas reglas del juego en una actividad que promete convertirse en protagonista de las locomotoras del Gobierno.

Justo cuando en varias zonas del territorio se viven conflictos por proyectos mineros, al tiempo que crece la minería informal ligada al conflicto y aumentan las denuncias por daños ambientales debidos a la minería, la modificación de la legislación minera no parece un trámite aplazable, como coincidieron algunos expertos en medio ambiente en el foro ‘Efectos sociales y ambientales de la reforma del código minero’, convocado por el Foro Nacional Ambiental.

Sin embargo, durante el encuentro, el director de la Oficina de Asuntos Ambientales y Sociales, Eduardo Junguito, reconoció que aunque el documento base para la modificación ya está listo, aún no ha comenzado la consulta previa con los grupos étnicos, necesaria para lograr la reforma. Así las cosas, por lo menos este año no se va a avanzar mucho en ella.

Según Junguito, el Ministerio de Minas les entregó el documento a las comunidades desde julio y el próximo jueves presentará la ruta metodológica para iniciar la consulta. Pero, ¿cuánto puede tardar el proceso? La respuesta es incierta, más aún si se tienen en cuenta antecedentes como la consulta para la reforma de las corporaciones autónomas regionales, que ya lleva más de un año.

Sin embargo, Junguito es optimista: “Esperamos poder evacuar la consulta a principios del próximo año”. Si logra su cometido, el proyecto podrá ir al Congreso.

Pero más allá del retraso, hay un tema de fondo que preocupa a los ambientalistas: pese a que el ministerio asegura que la propuesta busca el desarrollo sostenible, ellos dicen que la iniciativa tiene notorias debilidades en cuanto a la regulación ambiental de la minería. “El proyecto no está acorde con los estándares nacionales e internacionales de protección ambiental”, explica el profesor de derecho ambiental Sebastián Rubiano.

Su posición la comparte Álvaro Pardo, director de Colombia Punto Medio, quien advierte que no se tuvieron en cuenta los aportes que hizo el Ministerio de Ambiente para la modificación. Según Pardo, la reforma debe apuntar a que el país logre convertir la riqueza del subsuelo en riqueza para todos los colombianos y no sólo para las grandes compañías, a controlar la acelerada entrega de títulos y a lograr mayor control y fiscalización de los mismos. Por ahora, como señala, son pocas las herramientas que tiene la propuesta al respecto.

También cuestiona el proyecto de reforma el abogado experto en políticas ambientales Rodrigo Negrete: “Nuestra base fundamental es la biodiversidad; la minería debe sujetarse a las disposiciones ambientales y no lo contrario, y ese orden lo invirtió el Código de Minas”. Para Negrete, es urgente una actividad minera planificada y coherente con las características ambientales: “Se nos está olvidando que nuestra base natural es la biodiversidad y el agua”. La experta en derecho ambiental Marcela Jiménez también señala que hay ambigüedades, por ejemplo en cuanto a las zonas excluíbles de la minería y las zonas de minería restringida.

A sus reflexiones se unirán en su momento las de las comunidades. Pero no hay mucho tiempo, y para entender la premura hay que tener claros algunos antecedentes: ésta no es la primera vez que se intenta reformar el Código de Minas. En 2010, entró en vigencia la Ley 1382 que modificó el código de 2001, incluyendo cambios como la prohibición de minería en zonas de páramo y humedales Ramsar. Sin embargo, la Corte Constitucional la declaró inexequible, luego de comprobar que no se había realizado el proceso de consulta previa. Dicha ley estará vigente hasta el próximo 11 de mayo, cuando vence el plazo dispuesto por la Corte. Si para entonces no hay una reforma, la minería seguirá regulada por el código de 2001, que no protege los páramos ni los humedales.

Por ahora, sólo resta esperar para ver si el país realmente va a aprovechar la que muchos catalogan como una oportunidad de oro.