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hace 2 horas

Viaje tecnológico a un lazareto

Usando nuevas tecnologías, Carlos Enrique Sánchez y sus alumnos reconstruyeron la historia de su pueblo, Contratación, uno de los tres lugares en donde eran confinados los pacientes con lepra.

Por ser el mejor estudiante en dibujo técnico y porque el profesor que dictaba la materia en el Instituto Técnico Industrial San Juan Bosco, de Contratación (Santander), había renunciado, los curas salesianos decidieron ofrecerle la plaza a Carlos Enrique Sánchez. Tenía apenas 17 años y la ilusión de viajar a Bucaramanga, a forjarse un mejor futuro.

Pero su abuelo terminó de hacer el trabajo que comenzaron los curas y lo convenció de quedarse en el pueblo. La familia subsistía apenas con la pensión que recibía el abuelo por ser un paciente con lepra. Así que no venía nada mal una entrada económica extra.

El profesor Sánchez se dedicó entonces a enseñar dibujo técnico a jóvenes de casi su edad. Más tarde se matriculó en una licenciatura en artes plásticas en la U. de la Sabana, en Bogotá, en la modalidad semipresencial. Abandonó la primera cátedra y se hizo cargo de los cursos de artes.

Cuando reestructuraron el currículum del colegio, aprovechó la especialización en informática y telemática, que había concluido en la Fundación Universitaria del Área Andina, para convencer a sus colegas de crear una materia enfocada en comunicaciones y nuevas tecnologías.

Ni la Alcaldía ni el Concejo municipal atendieron su pedido para comprar algunos computadores y crear una sala de informática. No lo amedrentó el fracaso. Escribió a decenas de organizaciones internacionales contando su proyecto. De Estados Unidos llegó un cheque por US$10.000. Por comprar programas con licencia original, el dinero apenas alcanzó para un computador.

Más adelante se le ocurrió que podía usar las nuevas tecnologías para reconstruir y enseñar la historia de su propio pueblo a los alumnos. Contratación, hasta 1963, era uno de los tres lazaretos que en Colombia albergaban a los pacientes con lepra. Un blog, un canal de televisión por internet, entre otras herramientas, se convirtieron en una ventana al pasado.

El pueblo era una especie de república independiente. Existía una moneda propia. Retenes para que no escaparan los enfermos. Cédulas especiales para identificar a los ciudadanos. Albergues para niños y niñas enfermos.

“Un objetivo del proyecto es que los estudiantes aprendan a interactuar con los medios de comunicación. El otro, que se acerquen a sus familias a través de la historia”, reflexiona el profesor Sánchez.

El miércoles en la noche, la Fundación Compartir le otorgó a Carlos Enrique Sánchez el Premio Compartir al Maestro. Él dice que todo el mundo está invitado a viajar al pasado de Contratación. Es cuestión de visitar la página creada por él y sus alumnos: http://ellazareto.wordpress.com/