Víctimas de Armero no le creen al Icbf

El ICBF pide a la Fundación Armando Armero que entregue el listado de los casos de desaparecidos que ha documentado. La organización lo hará si hay vigilancia en el cotejo.

Después de seis meses de espera, el Institución Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) dio el primer paso en su compromiso con las familias de Armero. El Instituto revisó el libro rojo de adopciones en la regional Tolima, que tiene el registro de los niños provenientes de la tragedia de Armero desde 1985 y 1990 recibidos por el ICBF en su programa de protección. Sin embargo, la Fundación Armando Armero no estuvo presente en la revisión como las familias de los niños perdidos habían pedido, y las cifras de los casos encontrados no coinciden con las anunciadas en días pasados por Diego Molano Aponte, en ese entonces director del ICBF.

El 13 de noviembre de 1985, la erupción del volcán Nevado del Ruiz borró del mapa a Armero. La lava cubrió por completo al municipio tolimense, dejó sin vida a más de 20.000 personas, 4.000 heridos, 3.000 desaparecidos y miles de niños huérfanos. Según investigaciones de la Fundación hay alrededor de 86 familias que afirman tener evidencias de que sus hijos salieron con vida de la avalancha, pero nunca volvieron a sus hogares. Fotografías, vídeos transmitidos por televisión y testimonios de conocidos son algunas de las pruebas con las que han intentado que el Icbf investigue si los menores fueron dados en adopción. (Ver historia de niño sobreviviente de la tragedia)

La persistencia de los familiares y de la Fundación logró que 27 años después del desastre natural el Gobierno tomara medidas para esclarecer estos casos. El 18 de noviembre del año pasado, Molano Aponte anunció la creación de un grupo de investigación encargado de recopilar archivos y pistas para ubicar a los menores de edad perdidos. Grupo que aún no está listo, aunque a más tardar este año se espera que esté funcionando, dice Camilo Domínguez, director de protección del ICBF, y agrega que el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) liderará la investigación.

Molano Aponte, manifestó además que el Instituto revisaría el libro rojo de adopciones el 21 de diciembre del año pasado. En ese entonces, el cierre del año y la rendición de cuentas fueron las razones para que la entidad aplazara el examen del documento para la segunda semana de enero, fecha en la que tampoco se realizó. Posteriormente, se informó que se haría en la segunda semana de febrero. Finalmente, la revisión se llevó a cabo el día de ayer.

En un comunicado, el Icbf informó que 169 niños, niñas y adolescentes aparecen registrados en el libro rojo. “De todos los niños y niñas cuyas historias reposan en el documento, 49 tenían entre 0 y 5 años en el momento de la tragedia; otros 48 tenían entre 6 y 10, y 60 más estaban entre los 11 y los 18 años. También fueron llevados a la misma sede del Bienestar Familiar dos jóvenes mayores de 18 años”. Sobre los diez faltantes no se registró la edad.

Según el documento, en el libro rojo hay 278 folios. Sin embargo, días antes Molano Aponte aseguró en un conversatorio en la Feria del Libro que en ese mismo libro de la regional Tolima habían 250 registros y 298 folios. Al respecto, Domínguez explica que solo hoy se sabe con certeza cuántos casos son.
El Icbf informó también que adelanta la firma de un convenio con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), la Universidad de Ibagué y la Fundación Armando Armero, para continuar con el proceso. En una reunión este miércoles, el Instituto le ofreció $50 millones a la Fundación para que esta organice los registros y entregue su investigación sobre los niños perdidos. Sin embargo, la organización sin ánimo de lucro exigió veeduría de periodistas y organismos de control para hacerlo.

Francisco González, director de Armando Armero, aseguró: “No estamos cerrados a mostrar las listas, estamos pidiendo es que las listas se cotejen. Esto debe ser un acto humanitario, transparente y que no dé lugar a dudas. Pretendemos que los familiares de estos niños pueden tener la tranquilidad de encontrar la verdad. También crear protocolos en casos de desastres naturales y que no nos vuelva a pasar”.

Las familias que buscan a sus hijos perdidos tras la erupción del volcán Nevado del Ruiz coinciden en que haya veeduría en el cotejo de las listas. Benjamín herrera, quien sobrevivió a la tragedia y desde entonces está en la búsqueda de su hijo, recibió con agrado la revisión del libro rojo pero espera que la Fundación pueda ver los registros. Lo mismo opina Gladys Primo, madre de María Isabel y Jesús Manuel Perdomo Primo y quien vio en un video sobre el 13 de noviembre de 1985, emitido por Noticias Uno, que uno de sus niños era rescatado por un socorrista. Mientras tanto, la incertidumbre de las 87 familias continúa.

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