Vladimir Putin arremete contra una banda punk

El grupo irrumpió en una iglesia y cantó una canción contra el presidente de Rusia.

La noticia la entregó el portavoz del tribunal Jamovnicheski de Moscú, al anunciar que el juicio contra las tres integrantes de la banda de punk, Pussy Riot, comenzará el próximo 20 de julio, cuando tendrá lugar la audiencia preliminar de las acusadas: Nadejda Tolokonikova, de 22 años; Ekaterina Samutsevich, de 29; y María Alejina, de 24. Ver Video

Las tres jóvenes, protagonistas de uno de los procesos judiciales más controvertidos de los últimos meses, deberán responder por los supuestos actos de vandalismo cometidos el pasado 21 de febrero, cuando irrumpieron con pasamontañas puestos durante una ceremonia en la catedral moscovita del Cristo Salvador para elevar una “plegaria punk”, como ha sido descrita, en contra del presidente del país, Vladimir Putin.

Las tres integrantes de Pussy Riot, y unas pocas seguidoras, quienes además de tocar punk lideran una especie de movimiento feminista, entraron por sorpresa a la Iglesia y entonaron una canción llamada ‘María madre de Dios, ¡líbranos de Putin!’, con la que pretendían lanzar una dura crítica al Gobierno.

Las mujeres fueron arrestadas luego de los hechos y los últimos cuatro meses han permanecido en prisión a la espera de que su caso fuera asignado a un juez. El tema de su detención ha despertado polémica en Rusia, ante lo muchos ven ser una medida demasiado arbitraria y un castigo desproporcionado a la aparente falta cometida por las jóvenes. Incluso, a finales del mes pasado, más de 100 artistas rusos publicaron una carta en defensa de las acusadas, pidiendo su liberación y considerando que una eventual condena podría desacreditar al sistema judicial del país. 

La jueza que fue asignada al caso se llama Marina Syrova, quien al final del proceso deberá decidir si las Pussy Riot son o no culpables. En caso de que lo sean,  las jóvenes podrían enfrentar una pena de hasta siete años de prisión.

Las tres integrantes de la banda de punk estudian, desde la semana pasada, la posibilidad de declararse en huelga de hambre para exigir su liberación ante los que consideran una arbitrariedad.