contenido-exclusivo

Alto turmequé: de profesores, uniformados, políticos y víctimas

Los mejores confidenciales del poder en Colombia.

Asesoría venezolana

El de la imagen es el profesor Antonio Trujillo, director de salud internacional de la universidad estadounidense Johns Hopkins y el más influyente del grupo de expertos que asesora al Gobierno colombiano para hacer seguimiento y determinar las medidas contra la pandemia del nuevo coronavirus. Aunque hasta el presidente, Iván Duque, lo presentó en su programa de televisión diario, pocos saben que se trata de un médico venezolano, doctor en salud pública de la Universidad de Carolina del Norte, con maestría en la Universidad de Columbia e investigador avalado por Colciencias. Esto último porque en una época hizo trabajos con el actual ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez, su amigo, sobre salud en el departamento de La Guajira. Trujillo, Duque y Ruiz coincidieron en Washington en entidades como el Banco interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.

Al banquillo

Desde el pasado 10 de marzo la Procuraduría llamó a juicio disciplinario al director de la Policía, general Óscar Atehortúa. El ente de control le cuestiona unos supuestos malos manejos en un contrato para la construcción de viviendas fiscales en Tolima cuando el oficial fue director del Fondo Rotatorio de la institución. El proceso estaba en curso, pero se atravesó la pandemia y, con ella, la suspensión de todos los términos judiciales. Aunque no se sabe si la cuarentena podría extenderse, el Ministerio Público ya le puso fecha al comienzo del juicio y lo hará de manera presencial. La cita, por ahora, es para el día siguiente a la culminación del aislamiento preventivo: el 26 de mayo a las 9:00 a.m.

Lo escrito (I)…

Tras el nuevo escándalo desatado por las “chuzadas” de la inteligencia militar a personajes del Gobierno y de la vida nacional nos hicieron llegar una curiosidad: la última edición de En guardia por Colombia, periódico institucional del Ejército, antes de la salida el general Nicacio Martínez. Allí presentó la estrategia “Un Ejército transparente y comprometido con el país”. Anunció: “Se estructuró el Sistema de Control Estratégico Institucional (Sicei), con el fin de fortalecer la transparencia, legitimidad e integridad institucional, e irradiar en todos los niveles del mando las políticas en materia de prevención y transparencia, control y evaluación y administración de justicia, como aspectos fundamentales”. Aplaudió la integración al proyecto de la Dirección de Aplicación de Normas de Transparencia del Ejército (Dante), por lo que ahora en las mangas de los uniformes camuflados se lee “Yo soy Dante”.

Lo escrito (II)…

También resulta paradójico que hizo énfasis en “potenciar la capacidad de detección con información privilegiada” y le recomendó al Comando de Apoyo de Combate de Contrainteligencia Militar (Cacim) “desarrollar actividades de prevención, detección y neutralización con las herramientas propias de la contrainteligencia militar, para combatir la corrupción en la Fuerza”, así como “realizar diagnósticos periódicos en el ámbito del Ejército respecto al posicionamiento e imagen institucional en materia de transparencia, para promover las buenas prácticas, especialmente en los aspectos más sensibles”. Y pidió el control de la Inspección General del Ejército (Ceige) y la Dirección de Control de Investigaciones (Dicoi), porque “si algo ha caracterizado el actuar de los hombres y mujeres del Ejército Nacional durante los más de 200 años de existencia de la Fuerza es su actuar trasparente y acorde a los principios y valores inculcados generación tras generación a los Héroes Bicentenarios por sus antecesores”.

La citación

Roy Barreras podría lograr lo que muchos esperan: que Álvaro Uribe acuda ante la justicia alternativa de paz. Pero no ante la JEP, sino ante un juez de paz en una diligencia donde los vecinos suelen zanjar sus diferencias deponiendo orgullos y arrogancias. El senador vallecaucano decidió con su abogado Mauricio Pava que el duelo jurídico con el expresidente se debe dar en el plano de la institucionalidad y no con camorras en las redes sociales. Por esta razón, este lunes se radicará ante los jueces de paz, ubicados en La Candelaria en Bogotá, una solicitud de citación como una solución alternativa de conflictos. ¿Habrá conciliación?

Indignados

Así están los familiares del asesinado alcalde de El Roble, Eudaldo Díaz. ¿La razón? La posibilidad de que Salvador Arana, exgobernador de Sucre, condenado a cuarenta años de cárcel por el crimen de Díaz, pueda ser beneficiario de la Jurisdicción Especial para la Paz. Esta semana la Corte Suprema de Justicia reclamó la competencia en este caso y le pidió a la Corte Constitucional que no acepte a Arana en ese tribunal. La familia nos dijo: “Consideramos un acto de revictimización por parte de la JEP aceptar a Salvador Arana, quien después del asesinato también se dedicó a revictimizarnos. Una persecución jurídica que nos obligó a varios a irnos al exilio. En ese proceso asesinaron a 18 personas entre testigos y familiares de estos. Además, todos los autores materiales del crimen están en libertad. Nuestra solicitud es que no se permita que Arana utilice la JEP como trampolín para su libertad, burlándose de nuestro dolor. Si preso nos ha hecho tanto daño, imagínense lo que nos haría en libertad”.

Ecocidio

Ni la pandemia ha frenado el tráfico ilegal de madera que grupos ilegales siguen extrayendo de la cuenca hidrográfica del río San Juan, en el Chocó. Hace pocos días, Arnold Rincón, director de la Corporación Autónoma Regional del Chocó, le envió una carta a la Procuraduría pidiéndole ayuda para “evitar que se siga movilizando madera de forma ilegal e impedir y contrarrestar la legalización de este producto del aprovechamiento del recurso forestal en el departamento”. Todo llega hasta Buenaventura y, según los entes de control, en ese puerto del Pacífico se “legalizan” las cargas. La denuncia también fue enviada a la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, Corponariño y la Corporación Autónoma del Cauca.

La falta del fútbol

“Decía Borges: ¿para qué sirve el olor del café o ver un amanecer? Sirven para ser un poco más feliz… No hemos visto a nuestros hijos ni a nuestros nietos y tampoco ha pasado nada; nada en términos sustanciales… A mi admiradísimo Héctor no le ha alterado nada sustancial, pero a millones de personas estoy convencido de que las ha hecho temblar”. Así respondió el exfutbolista Jorge Valdano, campeón mundial con Argentina y estrella del Real Madrid, a la columna de Héctor Abad, hace ocho días en El Espectador, en la que escribió: “hace dos meses no hay fútbol y no ha pasado nada”. Valdano habló para el pódcast en español del Washington Post que dirige el colombiano Juan Carlos Iragorri.

919768

2020-05-15T19:15:57-05:00

article

2020-05-15T21:40:03-05:00

[email protected]

none

Redacción de El Espectador

Alto Turmequé

Alto turmequé: de profesores, uniformados, políticos y víctimas

66

7806

7872

1

 

 

contenido-exclusivo