A pesar de que muchas personas serán jubiladas, con una pandemia como el coronavirus y los daños que ha hecho a la economía, los anuncios no fueron bien recibidos especialmente en España.

Esta semana Nissan y Renault suprimieron empleos en un mundo en crisis

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El fabricante de automóviles francés Renault, con graves dificultades financieras y debilitado por la crisis del coronavirus, anunció el pasado viernes la supresión de 15.000 puestos de trabajo en el mundo. La medida forma parte de un plan de recortes de 2.000 millones de euros (unos 2.200 millones de dólares) en tres años. Este es tan solo el primer paso.

Aunque en Colombia la firma no ha dado ninguna información de supresión de puestos o despidos, el sector ha sido una de las grandes víctimas económicas provocadas por el Covid-19. Nada más en el país en abril pasado la venta de vehículos nuevos registró una caída de 98,9%, de acuerdo con Andemos.

Además, el viernes pasado el DANE reveló una histórica caída del desempleo en Colombia, más de 5,3 millones de personas perdieron su trabajo (el 25 % del total), pues el país pasó de tener 21,8 millones de ocupados en abril de 2019 a 16,5 millones en el cuarto mes de este año. La peor cifra en 20 años.

Así aún no se sepa cuántos empleos se perderán en Colombia dentro de la industria automotriz, es preocupante que en el mundo Renault y sus aliados, Nissan y Mitsubishi Motors, decidieron el miércoles un cambio de estrategia para privilegiar la rentabilidad frente a la carrera para producir cada vez más autos, política que había puesto en marcha el expresidente del grupo, Carlos Ghosn.

Debido a eso, el grupo tiene sobrecapacidades de producción a nivel mundial y en febrero anunció sus primeras pérdidas en diez años.

El objetivo es ahora producir en común cerca de la mitad de los modelos de las tres empresas de aquí a 2025. Nissan, por su parte, reducirá un 20% su capacidad de producción mundial en los próximos tres años y cerrará una planta en España.

El recorte es muy importante: 650 millones de euros (722 millones de dólares) anuales menos en costos fijos, 800 millones (889 millones de dólares) menos en ingeniería y 700 millones (777 millones de dólares) de ahorro en gastos generales, entre otros.

Nissan en España

El fabricante de automóviles japonés Nissan anunció esta semana el cierre de una planta en España. Afectado por la crisis del coronavirus, la compañía nipona confirmó su intención de cerrar su planta de Barcelona, que emplea a unos 3.000 trabajadores, en el marco de un plan para reducir su producción en cerca de un 20% hasta marzo de 2023.

Según los sindicatos locales, 22.000 empleos indirectos también dependen de esta fábrica, que elabora todo-terrenos, pick-ups y la furgoneta eléctrica NV200.

Los cierres representan un duro golpe para España, segundo mayor fabricante de automóviles de la UE, un sector que representa el 10% de su PIB. Ante la planta, símbolo centenario de la industria española del automóvil, los trabajadores no ocultaban este jueves su amargura.

“En plena pandemia de covid-19, es realmente vergonzoso que una multinacional como ésta nos abandone“, se lamenta Jordi Carbonell, de 54 años, empleado en el servicio de compras.

El gobierno español lamentó esta decisión después de los numerosos “apoyos, ayudas y acompañamiento” públicos de los que se benefició Nissan y anunció que luchará por salvar puestos de trabajo.

Nissan también redimensionará su producción en América del Norte, pero sin cerrar plantas y centrándose en la fabricación de modelos estratégicos. Además se retirará de Corea del Sur y cesará de comercializar sus vehículos Datsun en Rusia. En Asia, ya había anunciado en marzo el cierre de una fábrica en Indonesia.

En una conferencia en línea, el director general del grupo, Makoto Uchida, no quiso dar la cifra total de nuevas supresiones de empleos y dijo que hay negociaciones en cada país con representantes del personal. En 2019, Nissan contaba con 138.900 empleados en todo el mundo.

Nissan ya había anunciado en julio pasado su intención de reducir en 10% su capacidad de producción para marzo de 2023, lo que implicaba eliminar unos 12.500 empleos en el mundo.

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