22.000 personas han sido atendidas en Centros de Atención a drogodependientes en Bogotá

El centro Bakatá, inaugurado el miércoles, se suma a las políticas del Distrito para disminuir y prevenir el consumo de sustancias como el bazuco, con las que pretenden avanzar hasta llegar al Centro de Consumo Regulado.

Alcaldía de Bogotá

La Administración Distrital, por medio de la Secretaría de Salud, manifestó este jueves que los centros 17 Centros de Atención Móvil para Drogodependientes (CAMAD) han realizado más de 80.000 atenciones a 22.000 personas, entre las que casi un 50% son habitantes de calle.

Así lo aseguró el secretario de Salud, Mauricio Bustamante, quien destacó estos centros de atención móvil, como una de las estrategias para prevenir el consumos de sustancias psicoactivas, especialmente en población vulnerable. En diálogo con Caracol radio, Bustamante manifestó que programas con los que cuenta la autoridad sanitaria de Bogotá, como ‘Territorios Saludables’, han apoyado la atención a drogodependientes.

Esto, se hace principalmente ante nuevas modalidades de adquisición de drogas a domicilio que las autoridades han detectado, que se realizaría en Bogotá por medio de redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea.

Otra de las estrategias es el centro Bakatá, que constituye un refuerzo a la atención que se prestaba en los CAMAD, puesto que el centro busca prestar una atención mucho más integral, ofreciendo duchas, camas, centros de trabajo y educación a los habitantes de calle.

Para ver materializado un Centro de Consumo Regulado en Bogotá, como manifestó el Alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, se debe esperar la decisión del Gobierno Nacional materializada en un decreto, además de hacer una evaluación a los indicadores de seguridad, y cerciorarse que estos hayan disminuido.

Frente a esto, Bustamante indicó que “se ha venido discutiendo con los Ministerios de Justicia, de Salud un proyecto que permitiría construir una experiencia piloto de estos centros con el uso de marihuana para enfrentar el síndrome de abstinencia que produce el bazuco y que genera problemas de seguridad, y que podrían llegar a ser evitados con estos centros de consumo regulado”.

Según el Distrito, las estrategias ya implementadas y las que están en proyecto, pretenden atraer a los consumidores y habitantes de calle hacia políticas sociales con las que buscan dignificar a cada persona.