Aburridos con Doña Juana

Pobladores de Mochuelo Alto protestaron por el incumplimiento de la Uaesp en la compra de predios y planes sociales.

El relleno ocupa 592 hectáreas de la vereda Mochuelo. / Daniel Gómez

El relleno sanitario Doña Juana amaneció ayer con una fila de 220 camiones parqueados en la entrada. La razón: la comunidad de Mochuelo Alto se cansó de la insalubridad que, según ellos, se ha agravado en los últimos meses. El bloqueo generó ocho horas de retraso en la recolección de basuras y fue necesario que la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) llegara a la zona para instalar una mesa de diálogo.

La reacción de la Alcaldía fue inesperada. A través de su cuenta de Twitter, el alcalde Gustavo Petro dijo que “el organizador de este bloqueo puso en peligro la salud de centenares de miles de niños de Bogotá. Sólo por votos”. Minutos después se pronunció la secretaria general, Martha Lucía Zamora, y le puso nombre propio al señalamiento del mandatario: “El alcalde denunciará ante la Fiscalía al concejal Diego García. Tenemos elementos probatorios que demuestran su participación en lo que ocurrió en el relleno sanitario”.

Según Zamora, la Alcaldía tiene “fotos, videos, entrevistas a medios de comunicación que demuestran la participación del concejal en el bloqueo del relleno”. García sería denunciado por obstrucción de vías públicas “que ocasionaron peligro para la comunidad en el tema de salubridad y medio ambiente”.

Ante estos cuestionamientos, el concejal García, perteneciente al partido del alcalde Petro, respondió: “No he visto los elementos probatorios que demuestren que estoy cometiendo un delito. Es muy grave que el alcalde crea que los campesinos que hoy realizaron una protesta justa son unos delincuentes. Ojalá no sea un anuncio y que de verdad denuncie para ver quién es el que está cometiendo los delitos ambientales”. Frente a la manifestación, García aceptó que apoyó a los campesinos porque “el relleno lo están manejando de una forma antitécnica. Cada vez están llegando más basura y los habitantes del Mochuelo tienen el derecho a expresar su inconformidad”.

En diálogo con El Espectador, Aurora Ramírez, presidenta de la Junta de Acción Comunal de Mochuelo Alto, donde viven casi 250 familias, dijo que “es triste lo que salió a decir el alcalde. No hay planes de gestión social. No nos han comprado un solo terreno. El agua que consumimos es de mala calidad. Estamos a menos de 300 metros de donde depositan la basura. Es triste que el alcalde niegue esta realidad. Ni siquiera ha visitado la zona. La conoce desde un mapa y nosotros a él por televisión”.

La denuncia de Ramírez no es nueva. La condición en la que viven los habitantes de Mochuelo Alto se ha agudizado a medida que crece el relleno sanitario. De hecho, cuando la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) le otorgó licencia ambiental a la Uaesp por siete años para “optimizar” el relleno, le ordenó adquirir los predios que están en la franja de aislamiento, es decir, a menos de 500 metros.

Este diario intentó comunicarse con la Uaesp, pero no tuvo éxito. Según Ramírez, la compra de predios está en cero. Vale la pena recordar que la entidad ha tenido cinco cambios en su dirección. La salida de Lucía del Pilar Bohórquez, en septiembre pasado, obedeció a diferencias con el alcalde. Ahora es Ilva Herrera quien tiene en sus manos el futuro de Doña Juana y la licitación para el modelo de aseo en la ciudad, que, como contó este diario, no ha avanzado.

La manifestación coincidió con un problema que atraviesa el relleno: la CAR expidió este año una resolución que le ordena a la Uaesp suspender el depósito de escombros en zonas donde sólo se pueden dejar residuos. Por esta razón, camiones que cargaban escombros no pudieron ingresar al relleno el viernes pasado.

La secretaria de Ambiente, Susana Muhamad, explicó que la ciudad cuenta con dos centros en donde se depositan escombros: La Fiscala y Cantarrana. El primero tiene una capacidad de casi 3,5 millones de metros cúbicos y hasta hoy se han depositado dos millones. El segundo tiene capacidad de 3 millones de metros cúbicos de capacidad y a la fecha se han depositado 600.000: “Lo que llega al relleno sanitario son escombros domiciliarios, es decir, cuando alguien deja los escombros de las obras que hizo en su apartamento. Cuando quedan escombros clandestinos en el espacio público, los operadores de aseo los recogen en rutas especiales y los llevan al relleno. En esta administración han sido judicializadas 73 personas y cinco han sido condenadas por disposición ilegal de escombros. Cada día llegan mil volquetas a La Fiscala”.

Fuentes del Distrito le dijeron a El Espectador que la Uaesp adelanta un proyecto, que sería presentado en marzo de 2015, para crear un centro de aprovechamiento de escombros. Mientras tanto, la entidad buscará una autorización temporal de la CAR para almacenar los escombros domiciliarios en una zona apartada del relleno.

 

 

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@santiagov72

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Santiago Valenzuela

Bogotá

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