Acciones para combatir daño ambiental deben ir más allá de las cumbres: Petro

En su exposición en el Vaticano, el alcalde de Bogotá dijo que construir una política mundial de la vida implica detener grandes poderes económicos que se oponen a esto.

Archivo El Espectador

Durante su intervención en el encuentro ‘Esclavitud moderna y cambio climático: el compromiso de las ciudades’, realizado en la Santa Sede, en el Vaticano, el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, manifestó que las acciones para combatir el daño ambiental que se está generando en el mundo deben ir más allá de las cumbres.

“Si no lo regulamos a escala mundial no podremos combatir el cambio climático, eso implica medidas más radicales que las que se están tomando en las famosas COP de Naciones Unidas ¿Cuáles acciones pregunto yo? ¿Será ir de cumbre en cumbre o será que los alcaldes del mundo tenemos que convocar las multitudes para esta labor?”, expresó el mandatario capitalino.

Indicó que no hay patrimonio neto público en el mundo, por esta razón el dinero tiene que salir de los flujos internacionales donde una tasación puede recuperar los recursos con los que se financien las políticas de adaptación al cambio climático en todo el planeta.

“¿Cuánto vale darle vivienda segura a centenares y millones de personas que tienen que reubicarse de zonas de alto riesgo a zonas de menos riesgo? ¿Cuánto vale el agua que hay que entregarle a la población pobre donde se quedó sin agua potable? ¿Cuánto vale las nuevas tecnologías para dejar de emitir gases efecto invernadero? Si hiciéramos la suma global encontraríamos que los presupuestos no son suficientes”, sostuvo Petro Urrego.

Resaltó que construir una política mundial de la vida implica derrotar y detener grandes poderes económicos que se oponen a esto.

“Los pueblos organizados, las multitudes que convocadas pueden constituir la construcción de un nuevo paradigma, un pensamiento y una acción que nos lleva a una sociedad más austera. Antaño nos decían que el paradigma del hombre era estar en un Ferrari y que había que andar a 100 Km/h y que la ciudad se tenía que construir alrededor de ese modelo, hoy el paradigma es que un hombre baje a comprar el pan y vaya a trabajar en bicicleta”, afirmó el burgomaestre.