Adjudican licitación de aseo para Bogotá por $4,8 billones

El nuevo esquema contempla la división de la ciudad en cinco zonas, denominadas Áreas de Servicio Exclusivo (ASE). El contrato es por ocho años.

Durante la noche de este miércoles fue adjudicada la licitación para el servicio de aseo para Bogotá, cuyo valor asciende a $4,8 billones para el servicio de barrido, limpieza y recolección de basura por un periodo de ocho años. Tras una audiencia que se prolongó por más de 10 horas, se entregó el contrato a cinco operadores. El nuevo esquema contempla la división de la ciudad en cinco zonas, denominadas Áreas de Servicio Exclusivo (ASE).

1. Promoambiental Distrito (Usaquén, Chapinero, Santa Fe, La Candelaria, San Cristóbal, Usme y Sumapaz)

2. Limpieza Metropolitana (Antonio Nariño, Ciudad Bolívar, Bosa, Los Mártires, Puente Aranda, Rafael Uribe, Teusaquillo y Tunjuelito).

3. Ciudad Limpia (Fontibón y Kennedy)

4. PSF Promesa de ESP Futura Bogotá Limpia (Engativá y Barrios Unidos).

5. PSF Área Limpia (Suba.)

Con la adjudicación del contrato, el Distrito indicó que los usuarios tendrán un descuento en la tarifa de recolección, barrido y limpieza de aproximadamente 10 % y la ciudad contará para las denominadas obligaciones de hacer con 174.297 millones de pesos.

Las empresas que ganaron la licitación tendrá plazo de seis meses a partir del 12 de febrero  para implementar los vehículos y ocho meses para los contenedores, para que así en octubre el nuevo esquema, que incluyó las zonas rurales, este funcionando en su totalidad para octubre. 

A la licitación se presentaron 18 oferentes,a los que se les impuso una serie de requisitos como por ejemplo, experiencia como operador de aseo en recolección y transporte de residuos de 1,2 millones de toneladas recolectadas y transportadas en un período consecutivo de cuatro años, que sus activos corrientes superaran el 60 % sus pasivos corrientes y que tuvieran un capital de trabajo de $25.000 millones, por lo que de esta primera evaluación solo quedaron habilitados once de los 18 licitantes. 

La clasificación posterior dependió de varios factores. Además de los requisitos jurídicos, técnicos y financieros la Uaesp puntuó a cada una de las siete empresas con factores de calidad y económicos de acuerdo con las necesidades de cada una de las cinco ASE.

Dentro de esta calificación también se encuentran las obligaciones del hacer, que corresponden al 30 % de la calificación y que son recursos que ofrecen los oferentes para realizar actividades diferentes al aseo, como acciones afirmativas en favor de la población recicladora, pintura de zonas públicas objeto de limpieza, prevención o manejo de daños ambientales y/o de salubridad pública y sistemas de recolección, transporte, aprovechamiento y disposición final de residuos sólidos especiales, como llantas. 

La licitación contempla, además, una modernización de la flota de camiones compactadores; el retiro de pendones, avisos y pasacalles ilegales; la remoción de grafitis; limpieza del mobiliario urbano y la renovación de canecas para atender desechos de fumadores y propietarios de mascotas.

De esta manera, se pone fin al modelo de recolección tal y como lo concibió Petro desde diciembre de 2012. Como alcalde, él intentó que el esquema fuera público, y para eso metió en el negocio a la Empresa de Acueducto, por medio de su filial Aguas de Bogotá. Las dificultades que esto trajo lo llevaron a cumplir parcialmente su cometido: Aguas se quedó con la recolección de basuras en el 52 % de la ciudad, mientras que en el resto siguieron operando empresas privadas.

Era un modelo transitorio, pues, por ley, debía adelantar la licitación para definir quiénes se ocuparían de cada área. La postergó hasta el final y se enfocó en la remuneración de los recicladores. Esa es la licitación que heredó Peñalosa y que ahora adjudica la administración Distrital.