POT en Bogotá: advierten incorporación de suelos agrícolas en perímetro urbano

El Consejo Territorial de Planeación critica que se proyecten 769.000 viviendas para la próxima década, cuando la demanda real no sería mayor a 264.000. Distrito rechazó los señalamientos, que calificó de “delicados e irresponsables”.

Según el organismo, dada la cifra de población que presentó el DANE, que indica que Bogotá tiene menos de 7,2 millones de habitantes, no se justifica la expansión de la ciudad hacia el norte.Archivo

El Consejo Territorial de Planeación Distrital (CTPD) advirtió este miércoles que si se aprueba el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) elaborado por la administración, el cual será presentado a mediados de agosto al Concejo de Bogotá, hay riesgo de que se pueda presentar un supuesto volteo de tierras.

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El órgano consultivo, que estudió el documento como lo ordena la norma, alertó que el Plan estaría incurriendo en posibles irregularidades al incorporar suelos agrícolas en el perímetro urbano de la ciudad. Para el Consejo, no se requiere suelo adicional para satisfacer la demanda de vivienda de la próxima década y no hay fundamento en la supuesta necesidad de disponer de terrenos en los bordes norte y occidental para expansión urbana.

“Este inexistente apremio de incorporar nuevos suelos al área urbana crea una expectativa de valorización de la tierra que incrementaría su precio en toda la Sabana de Bogotá, encareciendo las futuras soluciones de vivienda y posiblemente enriqueciendo a algunos pocos especuladores”, advirtió el organismo.

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El organismo recordó que, si bien el POT plantea la necesidad de construir 769.000 viviendas nuevas, se evidencia que esa proyección se basa en una encuesta de hogares de 2017, cuyos resultados “quedaron invalidados” por las cifras que acaba de arrojar el nuevo censo. “El cambio de uso de la tierra agrícola a urbana solo se puede justificar en datos censales, los más recientes”, indicó.

Para el CTDP, lejos de las 769.000 viviendas, la demanda para los próximos 12 años no será mayor a 264.000, pues “el número de personas por hogar viene disminuyendo (…) En los últimos seis años el crecimiento promedio anual de viviendas vendidas fue de 32.860. Sin embargo, el POT propone 61.100, que resulta ser el de la tendencia histórica, y por consiguiente casi imposible de convertirse en realidad”.

Por todo esto, para el organismo, está claro que los hogares no crecerán en el futuro al mismo ritmo que lo hizo en el pasado “dada la presencia comprobada por los dos últimos censos del aumento de la tasa de mortalidad, el descenso de la tasa de natalidad y la presencia de un saldo migratorio negativo de grandes proporciones”.

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¿Qué dice el Distrito? 

Ante las declaraciones del CTPD, la Secretaría de Planeación divulgó un comunicado en el que rechaza los señalamientos, que calificó de “delicados e irresponsables”, y que desconocen además la “profundidad técnica” que implica la formulación del POT.

Según el Distrito, el volteo de tierras es una actividad delictiva, por lo que instó al organismo a rectificar las afirmaciones. En respuesta, Planeación indicó que el volteo de tierras es una asignación de usos del suelo o el cambio de clasificación (ejemplo de rural a urbano) sin el cumplimiento de los requisitos legales, soportes o estudios técnicos, de manera arbitraria.

“Toda propuesta o decisión incluida en el POT cuenta con todos los estudios técnicos que la soportan. Este tipo de señalamientos no contribuyen a sostener un diálogo constructivo y productivo entre la administración y el CTPD”, aseguró Andrés Ortiz, Secretario de Planeación.

Frente a la decisión de cambiar la clasificación de suelos, de rurales a expansión urbana, el Distrito argumentó que corresponde a las competencias del Distrito, así como del Concejo de Bogotá, que reglamentan los usos del suelo.  “Por lo tanto, no se puede generalizar que cualquier cambio en la clasificación o del uso del suelo sea un volteo de tierras”.

La administración manifestó que la discusión del documento debe mantenerse por fuera de intereses políticos y “aún más en el marco de una época electoral como la actual. Debe prevalecer el rigor técnico para beneficio de los bogotanos”.

Por otro lado, ante los cuestionamientos por las necesidades de vivienda, Planeación señaló que, si bien hay un descenso en el número de personas en que crece la ciudad por nacimientos y defunciones, no puede pasar por alto el crecimiento estimado de población venezolana, que solo en 2018 generó un aumento de población igual a 89.000 personas.

“La recomposición de los hogares por el empoderamiento económico de los jóvenes y la mujer, entre otros, generó una caída del tamaño del hogar de 3,5 a 2,9 personas por hogar, entre 2005 y 2018. Planeación proyecta que se ubicará en 2,5 en 2031”, dijo el Distrito.

Planeación recuerda además que Bogotá consumió gran parte del suelo disponible para urbanizar y por ello, en los últimos 12 años, se registraron aumentos de precios del suelo. “Esto expulsó población de bajos ingresos a la región. Mientras que, entre 2005 y 2016, el Distrito urbanizó 2.631 hectáreas para acomodar a más de un millón de habitantes, los municipios de la sabana ocuparon 19.494 hectáreas, lo equivalente al 51% del área urbana de Bogotá para ubicar a menos de un millón de personas”.

La entidad desmintió también que la ciudad produzca 32.000 viviendas al año e indicó que las ventas se ubican en un promedio de 36.800 al año; los desarrollos informales cercanos a los 19.667; y, generan una producción real de vivienda cercana a 56.000 unidades habitacionales al año.

El proceso

El CTPD tiene hasta el 31 de julio para dar un concepto sobre la propuesta de la administración de Enrique Peñalosa. Si bien este es un paso obligatorio antes de radicar la iniciativa en el Concejo, vale resaltar que el Distrito no está obligado a acatar sus sugerencias.

El Consejo está conformado por 100 representantes de 22 sectores y poblaciones, entre los que se destacan las organizaciones de mujeres, LGTB, afros, indígenas, sectores sociales, salud, educación y ambiente. El concepto que este organismo dé es fundamental para evidenciar los posibles vacíos de la propuesta.

Ante esta responsabilidad y el poco tiempo que tienen para la discusión, el CTPD creó comisiones para analizar el documento y realiza audiencias públicas para oír las opiniones de diferentes sectores.

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Según Carlos Roberto Pombo, director del organismo y de la Sociedad de Mejoras y Ornato, de entrada se tienen los primeros reparos: la propuesta es extensa y en algunos puntos ambigua, por lo cual hace un llamado a la administración para que la simplifique.

Así mismo señala que, dada la cifra de población que presentó el DANE, que indica que Bogotá tiene menos de 7,2 millones de habitantes, no se justifica la expansión de la ciudad hacia el norte, ni una eventual intervención de la Reserva Van der Hammen.

 

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-Redacción Bogotá - [email protected]

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